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Duncan Dhu

Duncan Dhu fue una banda donostiarra de rock en español nacida el 4 de agosto de 1984 de la fusión de dos grupos guipuzcoanos, Aristogatos y Los Dalton. La formaron Mikel Erentxun, Diego Vasallo y Juan Ramón Viles; desde 1989 y hasta 2016 quedó reducida a los dos primeros. Su pop acústico con toques de rockabilly desentonaba en el San Sebastián del rock radical.

Formación
1984
País
ES

En el archivo: 8 discos · 100 grabaciones, de 1987 a 2005.

Historia

Un jefe de clan salido de Stevenson

El nombre lo tomaron de Secuestrado, la novela que Robert Louis Stevenson publicó en 1886. Duncan Dhu es allí el cabecilla de un clan escocés, personaje que por aquellos años tenía fascinado a Erentxun. En cuanto a los músicos, Erentxun venía de cantar en Aristogatos, mientras que Vasallo (voz y bajo) y Viles (guitarra y batería) procedían de Los Dalton.

Del bar Txirristra al contrato con GASA

Los primeros bolos los dieron por bares de San Sebastián, empezando por el Txirristra. La maqueta inicial la grabaron en el programa de radio Nuevas Factorías, y con ella bajo el brazo Diego y Mikel viajaron a Madrid a repartirla entre las discográficas. El 1 de febrero de 1985 firmaron su primer contrato con GASA, compañía fundada por los integrantes de Esclarecidos, y aportaron dos canciones —«Mi amor» y una lectura muy personal del célebre «Bésame mucho»— al recopilatorio de bandas nuevas La única alternativa.

Paco Trinidad y un disco que no tocaron

En 1985 grabaron un mini LP, Por tierras escocesas, y al año siguiente Canciones, ambos con Paco Trinidad a la producción. Este segundo trabajo los hizo populares y superó las 175.000 copias; muchas emisoras eligieron «Cien gaviotas» sencillo del año.

Llegó después El grito del tiempo (1987), con «En algún lugar» o «Una calle de París» entre sus cortes. Vendió 400.000 ejemplares y convirtió a Duncan Dhu en el grupo español más vendido de aquel ejercicio. También rompió la relación con Trinidad: el productor resolvió que el grupo no grabase la instrumentación, de modo que sus miembros se limitaron a poner voces y coros mientras músicos de estudio como Luis Lozano y Enrique Mateu de Villavicencio se encargaban del resto. Las tensiones que aquello generó acabaron con la colaboración una vez terminado el álbum.

La marcha de Juanra

En 1989 apareció Grabaciones olvidadas, un LP de edición limitada a 50.000 copias que reunía caras B y material inédito y en el que Diego Vasallo debutaba como solista al frente de «Pobre diablo». Por entonces el trío se quedó en dúo: Juan Ramón Viles se marchó tras un deterioro considerable de la convivencia. Mikel y Diego achacaron la ruptura a su desinterés por los ensayos y a que abandonó un concierto sencillamente porque no le apetecía tocar; le propusieron seguir vinculado a la parte empresarial, oferta que él rechazó. «Acabé en los juzgados. La relación desvarió», recordaba Viles recientemente. Su versión de los hechos quedó recogida en el libro «Duncan Dhu Crónicas de un éxito 1984-89», publicado en 2006, donde narra la historia del grupo durante los años en que perteneció a él.

Autobiografía y una gira de más de cien fechas

Ese mismo 1989 llegó Autobiografía, treinta canciones repartidas en un disco doble que fue el primer doble LP editado en España en formato CD y que contó con colaboraciones de Black y Sam Brown, entre otras. Lo más relevante del álbum, sin embargo, fue la consolidación de Diego como segunda voz: cantó seis temas de su propia autoría, decisión que parte de la crítica encajó mal al principio pero que resultó un acierto tanto para el recorrido del grupo como para su posterior carrera en solitario.

Detrás vino una gira de más de cien conciertos por España, con salidas al extranjero: el Festival de Non, en Suiza, o una cita parisina compartida con Lloyd Cole y Big Audio Dynamite. Probaron además con colaboraciones internacionales, entre ellas la banda sonora europea de Dick Tracy, que les valió una candidatura a los Grammy.

Paréntesis en solitario y el regreso con Supernova

Poco después, cada uno se metió en asuntos propios. Mikel firmó «Hojas secas» para Miguel Bosé y se estrenó como actor en la comedia «El Anónimo...¡Vaya Papelón!» (1990), de Alfonso Arandia; Diego debutó por su cuenta con Cabaret Pop. Cerrado el paréntesis, el dúo volvió con Supernova, un álbum que orientaba su sonido hacia lo bailable a base de ritmos funky y programaciones. Los invitaron a los Music Awards de Londres y al año siguiente viajaron a Nueva York de la mano de la SGAE para representar a España en el New Music Seminar, junto a Luz Casal, en Central Park.

Las 120.000 personas de la Expo

En 1992 protagonizaron el concierto con más público de la historia del pop español, con 120.000 asistentes en la Exposición Universal de Sevilla 92. La cifra les llevó al libro Guinness de los récords y hasta hace poco ningún artista o grupo español la había superado. Vinieron entonces los discos por separado: Naufragios, de Mikel, con 250.000 copias vendidas, y Realidad virtual de rock'n'roll, de Diego, que consiguió el Disco de Oro. El proyecto común quedó aparcado, los caminos de ambos se fueron alejando y, a falta de noticias sobre un álbum en preparación, los rumores de separación no cesaban.

Piedras y una noche sin retoques en el Victoria Eugenia

Contra ese pronóstico, en 1994 Mikel y Diego se reunieron para grabar Piedras, reuniendo el material que cada uno había ido escribiendo por su lado en los meses anteriores: once temas, seis de él y cinco del otro. El disco, de sonido muy elaborado y con algún guiño a The Beatles, se cierra con «A tu lado», que ambos cantan a dúo, algo que repetirían más adelante en «La herida». También participó Juan Luis Jiménez, de Presuntos Implicados, autor del solo de «Capricornio».

Terminada aquella gira, en 1995 editaron Teatro Victoria Eugenia, doble álbum en directo registrado en esa sala para celebrar los diez años del grupo. El primer disco repasa sus éxitos en versión acústica; el segundo aborda nueve canciones con un tratamiento más crudo y roquero. Su gracia está en la honestidad del documento: no hubo remasterizaciones posteriores ni retoques de estudio.

Crepúsculo, la despedida

A partir de ahí las carreras individuales ganaron peso, aunque quedó el recopilatorio Colección 1985-1998, que con 350.000 copias dobles vendidas se convirtió entonces en el más vendido del pop español. Traía además cuatro canciones inéditas de registro austero en las que Mikel y Diego se reparten la voz a partes iguales.

La sorpresa llegó en 2001 con Crepúsculo, un disco de despedida con 21 canciones nuevas repartidas en dos volúmenes, el segundo titulado «Crudités». Según declaró el grupo a Terra, esta vez se propusieron expresamente componer juntos, y el grueso del álbum lleva música de Mikel y letras de Diego. Muchos seguidores lo consideran su mejor trabajo: sencillo, espontáneo e intimista, con el protagonismo casi exclusivo de los instrumentos acústicos, guitarras, piano y sobre todo cuerdas. Mikel canta dieciséis de los veintiún cortes, aunque los que interpreta Diego no desmerecen: su voz ha ido ganando enteros con los años. El cierre, «Todo se desvanece», es el único pasaje donde mandan las guitarras eléctricas y los solos largos, tras la voz apocalíptica de Diego. La portada la firmó el donostiarra Javier Aramburu, y su concepto se prolonga y se explica en el videoclip de «Siempre».

En 2005, por su vigésimo aniversario, se grabó un disco de homenaje en el que grupos del panorama nacional interpretaron su repertorio: Revólver, Hombres G, El Canto del Loco, Despistaos, Álex Ubago o La Oreja de Van Gogh. Al mismo tiempo se editó una recopilación de sus grandes éxitos completada con un CD de rarezas —maquetas, descartes— y un DVD con videoclips y actuaciones televisivas.

Discografía

Discografía completa: 8 referencias, comprobada en 2026.

Canciones

Grabaciones del grupo en el archivo

Fuentes

De dónde sale lo que se cuenta en esta ficha

  1. 1.
    Duncan DhuWikipedia

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