JAUMASBuscar
Secciones
Portada de Doble vida

Portada: fuente · Cover Art Archive · uso identificativo, derechos del titular original

Álbum

Doble vida

Soda Stereo

Cuarto álbum de estudio del grupo argentino de rock Soda Stereo, editado el 15 de septiembre de 1988 en Argentina por Sony Music Latin, compañía que antes se llamaba CBS. Lo produjo Carlos Alomar, y con él suman dos los discos del grupo confiados a un productor ajeno a la banda: el otro es el debut homónimo, que había estado a cargo de Federico Moura, de Virus. Grabado en Nueva York, cerró la primera etapa del conjunto.

Un productor elegido a partir de un encuentro casual

Concluida la gira de promoción de Ruido Blanco, el grupo se instaló en marzo de 1988 en la sala de ensayo para dar forma a los temas de un nuevo disco de estudio. Era ya por entonces el nombre más importante del pop y el rock latinoamericanos. Mientras registraban las maquetas, Ohanian Producciones estudiaba a quién contratar como productor artístico: los dos candidatos eran Mark Knopfler y Carlos Alomar. Knopfler no tenía disponibilidad durante tres meses, y a eso se sumaba la voluntad del propio Gustavo Cerati de trabajar con el músico puertorriqueño.

Detrás de esa preferencia había una casualidad. Cerati se había cruzado con Alomar en una tienda de música de Nueva York, sin buscarlo, y aprovechó para expresarle su admiración. Después de aquel encuentro le envió un paquete con las maquetas originales del próximo disco de Soda; en cuestión de horas Alomar contestó que no solo le habían gustado, sino que quería trabajar con ellos. Por ese camino terminó siendo el elegido. El título estuvo decidido desde muy pronto, porque era el que más gustaba en el grupo, aunque llegaron a barajarse otros, entre ellos La ciudad de la furia.

Alomar figuraba entre los mejores músicos del mercado: había acompañado durante años a David Bowie y trabajado, entre otros, con Iggy Pop, Paul McCartney, Mick Jagger y James Brown. Su aportación fue también de método. Diseñó un proceso de creación estructurado y novedoso, a la manera de los trabajos estadounidenses, distinto de cuanto se había visto hasta ese momento en la música latinoamericana.

Tres etapas de trabajo en los estudios neoyorquinos

A principios de junio se cumplió el primer tramo del plan: reunirse en Nueva York para ensayar en Dessau Studios y sacar las primeras ideas. El segundo consistió en el traslado a Sorcerer Sound Studios, donde se grabó el álbum propiamente dicho. Fue uno de los primeros discos de rock latinoamericano de la historia registrados en Estados Unidos.

Se empezó por las bases, con todos los músicos tocando a la vez, un procedimiento que Cerati destacó porque nunca había trabajado así y porque permitía capturar la esencia del directo. Encima de esas bases se añadieron después las melodías: la guitarra de Alomar, la voz de Cerati, una sección de vientos —la fuente indica que acompañaba a David Bowie, pero no da los nombres de sus integrantes— y el rap de «En el borde», cantado por el propio Alomar. El tercer tramo dividió al grupo: Gustavo Cerati y Zeta Bosio se quedaron en Nueva York para la masterización en Masterdisk Studios, mientras Charly Alberti y Daniel Sais regresaban a Buenos Aires. Una semana más tarde el disco estaba terminado.

Vivir en una ciudad como Nueva York y pasar por la producción artística de Alomar dieron como resultado un álbum distinto de los anteriores. La huella de la música afroamericana lo recorre entero, con el funk como presencia más marcada y con toques de soul, disco y rhythm and blues, además del rap ya citado.

Del club The Tunnel a un estadio de hockey

Aún con la masterización en marcha, Charly Alberti había puesto en pie buena parte de la promoción: sesiones fotográficas en Remo, obsequios de palillos en Pro-Mark y una entrevista en la revista Modern Drummer. El club The Tunnel de Nueva York acogió la presentación el 7 de julio. Seis días más tarde, el 13, el grupo acudió al Palladium neoyorquino, a la fiesta de lanzamiento de MTV Internacional, orientado al público hispanohablante, y después encadenó entrevistas en radios y programas de televisión. En esas fechas CBS International los felicitó por haber vendido un millón de copias sin haber conquistado todavía Estados Unidos, Brasil ni España.

La edición llegó el 15 de septiembre, el mismo día en que apareció Ey!, de Fito Paez. De inmediato arrancó la gira: veinticinco actuaciones en México y tres en Colombia. De vuelta en Argentina, el primer paso fue el programa Badía & Cía, el 19 de noviembre, donde interpretaron cuatro temas; luego vinieron los preparativos de un concierto grande, pues llevaban año y medio sin tocar en Buenos Aires. Se llegó a considerar el viejo sueño de un recital en la Avenida 9 de Julio, pero acabaron por otra opción: el 3 de diciembre lo presentaron ante 25.000 personas en la cancha de hockey de Obras Sanitarias. Rindieron después homenaje a Federico Moura, fallecido poco antes, tocando «Wadu wadu» en La Casona de Lanús junto a una banda que la fuente menciona sin llegar a nombrar. El año se cerró el 27 de diciembre con el Festival Cinco Años de Democracia, en el cruce de la Avenida del Libertador con la 9 de Julio, ante 250.000 personas y compartiendo cartel con Luis Alberto Spinetta, Los Ratones Paranoicos, Fito Páez y Man Ray, entre otros. Vino a continuación una gira de treinta conciertos por toda Argentina que reunió a 270 mil espectadores.

Un epígrafe que la fuente dejó sin contenido

Durante la gira de promoción el grupo decidió romper con Ohanian Producciones y montar su propia empresa, Triple Producciones, con la que editaría sus trabajos posteriores. La fuente reserva un epígrafe a ese asunto, pero no lo desarrolla: bajo ese título solo consta que un videoclip se presentó en la discoteca New York City, el 29 de junio de 1989, sin que en ningún momento se diga de qué videoclip se trata.

El continente entero y una despedida en Los Ángeles

El disco permitió al grupo entrar en el mercado estadounidense, según la fuente el primero de Latinoamérica en conseguirlo, aunque el propio texto sostiene también que en julio de 1988 la venta del millón de copias se había logrado precisamente sin haber conquistado Estados Unidos; la contradicción queda ahí, sin resolver. La gira abarcó todo el continente americano y alcanzó el histórico Hollywood Palace de Los Ángeles, rebautizado más tarde Avalon Hollywood. Entre septiembre y diciembre de 1989 se desplegó un recorrido de más de treinta actuaciones por México, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá y Estados Unidos, cerrado los días 7 y 8 de diciembre en aquel recinto angelino con elogios de la revista Variety.

En enero de 1990 Charly Alberti apareció en la portada de Modern Drummer y, poco después, CBS International entregó a la banda la Copa CBS por haber superado el millón de copias vendidas; el mismo hito ya se había celebrado antes, en pleno recorrido, con un premio de la discográfica. El cierre de la etapa llegó de regreso en Argentina: primero el Superdomo de Mar del Plata y luego, el 23 de enero, la cancha de Vélez Sársfield dentro del derby Rock Festival, junto a Tears For Fears. Suponía volver a Buenos Aires tras otro año de ausencia y congregó a 30.000 personas. Allí ocurrió algo llamativo, que según la fuente habla de una notable organización del público en tiempos anteriores a las redes sociales: la mitad de los asistentes se marchó en cuanto terminó Soda Stereo y dejó a Tears For Fears con el estadio medio vacío. La banda se regocijó con esa demostración de convocatoria, prueba de que podían ser más populares que un grupo anglosajón.

Una portada vertical en blanco y negro

Para escoger la imagen de cubierta se hizo una larga serie de fotografías del grupo posando en las calles de Buenos Aires. La elegida resulta inusual porque está tomada en vertical, con proporción 3:4, y en blanco y negro. Los tres miembros aparecen situados en planos o ángulos distintos, con un planteamiento parecido al de la portada del debut, Soda Stereo, salvo que aquí Charly Alberti ocupa el primer término, en lugar de quedar detrás de sus compañeros, y es Gustavo Cerati quien pasa al fondo.

Canciones premiadas por las listas del rock en español

De este repertorio salió «En la ciudad de la furia», la pieza de mayor éxito, que las clasificaciones posteriores han distinguido en tres ocasiones. Al Borde la incluyó en 2006 en el puesto 46 de su relación de las 500 mejores canciones del rock iberoamericano; Rolling Stone Argentina y MTV la situaron en 2002 en el 48 de las 100 mejores canciones del rock argentino; y La Nación la coronó en 2011 en el primer lugar de los 10 mejores videoclips del rock argentino, con lo que quedó elegida como el mejor vídeo musical de toda la historia del género en el país.

El álbum, en fin, puso término a la primera etapa del grupo, la de una imagen exótica, y abrió paso a su madurez. Conviene advertir de dos vacilaciones de la fuente que aquí se conservan: el título aparece unas veces como Doble vida y otras como Doble Vida, y el apellido del autor de Ey! se escribe tanto Paez como Páez.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Publicación
1988
Tipo
Álbum

Dónde escucharlo

Ediciones y tracklist

La edición que consta en el archivo.

Edición
Doble vida
Publicación
1988
País
AR
Catálogo
70.012
  1. 1Picnic en el 4º B3:41
  2. 2En la ciudad de la furia5:46
  3. 3Lo que sangra (La cúpula)4:37
  4. 4En el borde4:43
  5. 5Los languis4:01
  6. 6Día común - Doble vida4:41
  7. 7Corazón delator5:14
  8. 8El ritmo de tus ojos3:59
  9. 9Terapia de amor intensiva5:42

Mas de Soda Stereo

Su discografia en el archivo

Ver la ficha