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Portada de I Do Not Want What I Haven’t Got

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Álbum

I Do Not Want What I Haven’t Got

Sinéad O’Connor

Segundo disco de estudio de la irlandesa Sinéad O'Connor, que lo produjo ella misma y lo puso en circulación el 20 de marzo de 1990. Cruza folk, reggae, pop y hip hop en un tono íntimo y replegado sobre sí mismo, marcado por episodios de su vida personal, y su versión de «Nothing compares 2 U», de Prince, la dio a conocer en todo el mundo. Rolling Stone lo colocó en 2020 en el puesto 457 de sus quinientos mejores álbumes.

Veinte años y un estudio de Dublín

O'Connor tenía veinte años cuando entregó este trabajo, registrado en directo en S.T.S, en Dublín, Irlanda, en un momento en que su idealismo y su inocencia chocaban con la vida cotidiana. Llegaba tres años después de The lion and the cobra (1987), un debut de intensa carga poética, y frente a aquel resultaba un álbum raro y de puertas adentro: parte de la fragilidad y de la traición y desemboca en la esperanza.

Los incidentes que rodearon su vida pública por entonces —romper la fotografía del papa Juan Pablo II en Saturday Night Live, declararse a favor del IRA— alimentaron esa introspección. El sonido que recorre el disco sigue sorprendiendo y procede de su propia producción: formada en la cultura musical del folk irlandés, la cantante estaba a la vez atenta al rock de aquellos años, al hip hop y al reggae.

Padres, hijos y amores

El repertorio gira sobre las relaciones —con los padres, con los hijos y sobre todo amorosas— y sobre el rechazo a cualquier definición de sí misma que no venga de ella. Ese carácter personal no cierra el disco, sino que lo abre: caben baladas orquestales de corte dramático, confesiones en voz baja, pop rock pegadizo, guitarras de rock y folk de protesta.

«I am streched on your grave» es buen ejemplo de esa amplitud: un poema de Frank O'Connor sostenido por melodías celtas inquietantes y por un sampler de «Funky Drummer», de James Brown. El tema que da nombre al álbum dura casi seis minutos y se canta a capela; su letra es la traducción de un poema irlandés anónimo del siglo XVII. La fuente da el título original de dos formas distintas, A Taim Sinte air do Thuamba y Táim sínte ar do thuama, sin aclarar cuál corresponde; de sus varias traducciones al inglés la más conocida es la de Frank O'Connor, a la que Philip King puso música en 1979. Lo que amarra las diez piezas entre sí es la intensidad emocional de la intérprete, que reparte a cada canción el sentimiento que le toca.

Al abrir camino, el disco ayudó a que compositoras de vena igualmente introspectiva, como Tori Amos o Sarah McLachlan, llegaran a un público más amplio, y dejó a la vista un talento singular.

La canción de Prince

El sencillo insignia fue «Nothing compares 2 U», compuesta por Prince, cuyo asunto son las relaciones personales en todos sus niveles. El texto de partida la califica, junto con su vídeo, como la canción más popular de los años noventa, sin atribuir el juicio a ninguna firma ni publicación. Tras aquel sencillo la cantante se hizo enormemente popular. Durante 1990 el tema se mantuvo varias semanas en las listas y sumó nominaciones y premios: optó al Grammy ese año sin conseguirlo y sí ganó el MTV video of the year de 1990.

Diez canciones y un disco añadido

El álbum ha salido en compacto en dos ocasiones. La primera recogía los diez temas originales; la segunda, por el vigésimo aniversario, sumó un segundo disco con material surgido después del éxito, en buena parte caras B de los sencillos, y dejó fuera algunos mixes y grabaciones en directo. Ese disco de propina incluye además versiones de Cole Porter, Gregory Isaacs y John Lennon.

Lo que escribió la crítica

Las reseñas especializadas fueron favorables y coincidieron en subrayar el talento de la cantante, sus baladas y su voz. En Pop Matters, Jill LaBrack le puso un 9 sobre 10 y llamó «casi perfecta» a la edición limitada de dos discos: a su juicio, «I am streched on your grave» y «Night nurse» —esta última, del disco añadido— miden el poder de la voz, mientras que «The emperor's new clothes» y «Jump in the river» tienen el sonido que muchos grupos persiguen sin alcanzarlo, armadas como las mejores canciones de los ochenta y emparentadas con lo que por entonces tocaban Jane's Addiction y Red Hot Chili Peppers. Situaba el punto fuerte de O'Connor en las baladas —«Three babies», «Black boys on mopeds», «The last day of our acquaintance»—, donde luce su dominio de la guitarra acústica, y daba por buenas las rarezas del segundo compacto, incluida la aparición de «Silent night» a mitad del recorrido. Cerraba afirmando que en toda la historia de la música no abundan los trabajos tan hermosos como este.

Steve Huey lo valoró en Allmusic con un 4,5 sobre 5 y habló de un álbum brillante que confirmaba un talento singular. En Amazon, James Swift lo describió como un compendio satisfactorio de estilos y se quedó sobre todo con los cortes acústicos. Desde CDuniverse se sostuvo que ninguna canción desentona y que todas acreditan a una letrista de primera. La revista Q le dio un 4 sobre 4, equivalente a excelente, y Entertainment Weekly una A, con la imagen de un viaje por una ciudad sin explorar.

Spin admitió que el disco se benefició de la canción de Prince, pero dio por innegables la voz y la actitud de la cantante. Pitchfork Media apuntó que, aunque quedará asociado para siempre a ese tema ajeno, hay que rebuscar mucho para dar con una expresión mejor de una ruptura dentro de la música pop. Record Collector le concedió cuatro estrellas sobre cinco y lo definió como político, personal, alegre y capaz de romper corazones, con la cantante en su mejor momento en el corte que titula el álbum. Entre los usuarios la acogida fue igual de buena: 4,5 sobre 5 tanto en Amazon como en CDuniverse.

Los recuentos de las revistas

El álbum apareció después en numerosas listas de redacción. Rolling Stone lo puso en el número 22 de Women in rock: the 50 essential albums y lo incluyó en sus Essential recordings of the '90s. Spin lo situó en el 44 de sus 90 greatest albums de la década, y Q, también en el 44 de sus 90 mejores álbumes de los noventa, además del quinto puesto entre los discos de 1990. Entertainment Weekly lo eligió álbum del año en 1990, y el New York Times lo incluyó en su Top 10 recordings of 1990.

Semanas en lo alto de las listas

Llegó al número uno del Billboard Chart, se mantuvo dentro de los veinte primeros puestos durante aquel verano y cerró el año en el 19. Los datos de 1990 que recoge la fuente son estos: en el Reino Unido, desde marzo, cincuenta semanas en el número uno; en Estados Unidos, seis semanas en esa misma posición a partir de abril; catorce semanas en Canadá; diez en Alemania, desde abril; ocho en Europa, también desde abril; y siete meses de número uno en Austria. En Suiza fueron treinta y dos semanas contadas desde marzo; en Noruega, quince, igualmente desde marzo; en Suecia, catorce ese mismo mes; y en Australia, una semana en marzo.

Platinos a uno y otro lado

La RIAA lo certificó doble disco de platino en Estados Unidos en mayo de 1990. En el Reino Unido la BPI le otorgó el mismo galardón en enero de 1991, y en Alemania la BMieV lo declaró disco de platino en 2008.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Publicación
20 de marzo de 1990
Tipo
Álbum

Dónde escucharlo

Ediciones y tracklist

La edición que consta en el archivo.

Edición
I Do Not Want What I Haven’t Got
Publicación
20 de marzo de 1990
País
CA
Catálogo
VKS-41759
  1. 1Feel So Different6:47
  2. 2I Am Stretched on Your Grave5:33
  3. 3Three Babies4:47
  4. 4The Emperor’s New Clothes5:16
  5. 5Black Boys on Mopeds3:53
  6. 6Nothing Compares 2 U5:08
  7. 7Jump in the River4:12
  8. 8You Cause as Much Sorrow5:05
  9. 9The Last Day of Our Acquaintance4:40
  10. 10I Do Not Want What I Haven’t Got5:46

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Su discografia en el archivo

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