Pongamos que hablo de Madrid: dos autores para una canción de uno
La canción se asocia por completo a Joaquín Sabina, y con razón: la letra es suya. La melodía la firma Antonio Sánchez. Es un reparto habitual que la memoria colectiva borra casi siempre.

Letra y melodía, por separado
«Pongamos que hablo de Madrid» aparece por primera vez en Malas compañías, publicado en 1980. La letra es de Joaquín Sabina; la melodía, de Antonio Sánchez.
Es la clase de dato que se pierde en cuanto una canción se hace grande. Nadie diría «la de Sabina y Sánchez», igual que nadie dice «la de Browne y Frey» hablando de «Take It Easy». La ficha, sin embargo, tiene que poder decirlo.
Un Madrid en transformación
La canción es un retrato crítico y melancólico de Madrid, que funciona como metáfora de una sociedad marcada por el desencanto y por la transformación cultural de la España posterior al franquismo.
La ciudad que describe es contradictoria: un lugar donde los caminos se cruzan y a la vez un sitio de alienación y desarraigo. Aparece también la figura del fugitivo que siempre acaba volviendo.
Conviene situarla: 1980. La misma ciudad y los mismos años en que Mecano se recorría las emisoras con su primer single y Radio Futura cantaba sobre la ropa. Tres maneras muy distintas de mirar el mismo sitio a la vez.
Preguntas frecuentes
- ¿Quién compuso «Pongamos que hablo de Madrid»?
- La letra es de Joaquín Sabina y la melodía de Antonio Sánchez. Apareció por primera vez en el álbum Malas compañías, de 1980.
- ¿De qué habla?
- Es un retrato crítico y melancólico de Madrid, usado como metáfora de una sociedad marcada por el desencanto y la transformación cultural de la España posfranquista.
Dónde conseguirlo
Fuentes
- 1.Pongamos que hablo de MadridWikipedia