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Pongamos que hablo de Madrid: dos autores para una canción de uno

La canción se asocia por completo a Joaquín Sabina, y con razón: la letra es suya. La melodía la firma Antonio Sánchez. Es un reparto habitual que la memoria colectiva borra casi siempre.

Redacción JAUMASCómo trabajamos
Pongamos que hablo de Madrid: dos autores para una canción de uno
Foto: Federico Carranza Carvajal · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Letra y melodía, por separado

«Pongamos que hablo de Madrid» aparece por primera vez en Malas compañías, publicado en 1980. La letra es de Joaquín Sabina; la melodía, de Antonio Sánchez.

Es la clase de dato que se pierde en cuanto una canción se hace grande. Nadie diría «la de Sabina y Sánchez», igual que nadie dice «la de Browne y Frey» hablando de «Take It Easy». La ficha, sin embargo, tiene que poder decirlo.

Un Madrid en transformación

La canción es un retrato crítico y melancólico de Madrid, que funciona como metáfora de una sociedad marcada por el desencanto y por la transformación cultural de la España posterior al franquismo.

La ciudad que describe es contradictoria: un lugar donde los caminos se cruzan y a la vez un sitio de alienación y desarraigo. Aparece también la figura del fugitivo que siempre acaba volviendo.

Conviene situarla: 1980. La misma ciudad y los mismos años en que Mecano se recorría las emisoras con su primer single y Radio Futura cantaba sobre la ropa. Tres maneras muy distintas de mirar el mismo sitio a la vez.

Preguntas frecuentes

¿Quién compuso «Pongamos que hablo de Madrid»?
La letra es de Joaquín Sabina y la melodía de Antonio Sánchez. Apareció por primera vez en el álbum Malas compañías, de 1980.
¿De qué habla?
Es un retrato crítico y melancólico de Madrid, usado como metáfora de una sociedad marcada por el desencanto y la transformación cultural de la España posfranquista.

Dónde conseguirlo

Fuentes

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