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Walk on the Wild Side: dos bajos y una factura que nadie recuerda igual

La canción empieza con un bajo que en realidad son dos: un contrabajo abajo y un Fender por encima, tocados los dos por el mismo hombre. La historia dice que Herbie Flowers los grabó por separado para cobrar dos veces. Es la anécdota más repetida de la música de sesión británica, y las fuentes no se ponen de acuerdo ni en cuánto cobró ni en por qué lo hizo.

Redacción JAUMASCómo trabajamos
Walk on the Wild Side: dos bajos y una factura que nadie recuerda igual
Foto: Arista Records/Photo by Mick Rock · Public domain · Wikimedia Commons

Una canción que venía de otro sitio

La canción no nació para el disco en el que acabó. Reed contó que iba a hacerse un musical a partir de «A Walk on the Wild Side», la novela que Nelson Algren había publicado en 1956, y que él estaba escribiendo para ese encargo. El proyecto se cayó. Reed se quedó con la canción y, según su propio relato, cambió los personajes del libro por gente que conocía de la Factory de Andy Warhol.

De ahí sale lo que hace singular a esta letra: cada estrofa retrata a una persona real del entorno de Warhol. La actriz Holly Woodlawn, llegada de Miami Beach. Candy Darling, de Long Island. Joe Dallesandro, el actor de «Flesh» (1968). Joe Campbell, que había aparecido en «My Hustler» (1965) y a quien la canción llama por su apodo, Sugar Plum Fairy. Y Jackie Curtis. No son personajes inventados ni compuestos: son cinco nombres con biografía propia, colocados uno por estrofa.

Conviene decirlo porque explica el tono. Reed no está describiendo un ambiente en abstracto; está nombrando a conocidos suyos en una canción destinada a sonar en la radio, que es una decisión bastante más arriesgada de lo que parece medio siglo después.

El bajo que se tocó dos veces

El disco, «Transformer», se grabó en agosto de 1972 en los estudios Trident de Londres, con David Bowie y Mick Ronson como productores y Ken Scott a los mandos. Al bajo estaba Herbie Flowers, uno de los músicos de sesión más solicitados de Londres.

Lo que hizo Flowers es sencillo de describir y difícil de olvidar: tocó la línea con un contrabajo y después la volvió a tocar con un bajo eléctrico por encima, a distancia de una décima, con los dos movimientos deslizándose en direcciones contrarias. Esa es la entrada de la canción. No hay batería todavía, no hay voz: hay dos bajos hablando entre ellos.

Scott ha contado cómo lo capturó. Al contrabajo le puso un Neumann KM 56 envuelto en gomaespuma y encajado en el puente del instrumento; encima grabó el Fender con los glissandos ajustados para que casaran con los del contrabajo. Es una solución de estudio, no un efecto: dos instrumentos distintos, dos pistas, un solo músico.

Puse el contrabajo abajo, tocando la nota grave, y luego pedí meter el bajo eléctrico encima porque quería probar otra cosa.
Herbie Flowers, en Guitar World

Y ahora, la factura

Aquí es donde la historia se vuelve interesante para quien escribe fichas. La versión que todo el mundo repite dice que Flowers grabó las dos partes porque cada parte se pagaba por separado: dos sesiones, dos tarifas. Contado así, la línea de bajo más famosa del catálogo de Lou Reed sería el resultado de un cálculo económico de diecisiete libras.

El problema es que las cifras no coinciden entre sí. La ficha de Wikipedia habla de dos tarifas de 17 libras, una por cada parte. Ultimate Classic Rock recoge, de una entrevista de 2005, que Flowers cobró unas 30 libras, el doble de lo que se pagaba entonces. Y en una entrevista tardía con Guitar World, Flowers zanjó el asunto con otra cantidad distinta: doce libras por la sesión, y se acabó.

En esa misma entrevista negó además el motivo. Dijo que puso el bajo eléctrico encima porque quería probar otra cosa, no por la tarifa, y que estaba harto de que le dieran la enhorabuena por una canción de la que no cobra derechos: no participó en la composición y, según él, aquello no es más que una línea de bajo.

No es un caso de fuente buena contra fuente mala. Es un caso de un músico que contó la misma anécdota durante cuarenta años, primero con la sonrisa de quien deja creer la versión graciosa y al final con el hartazgo de quien quiere cerrarla. JAUMAS no elige: se anotan las tres cifras y quién dice cada una.

Cuánto cobró Herbie Flowers:12 libras según él mismo en Guitar World · unas 30 libras según una entrevista de 2005 recogida por Ultimate Classic Rock · dos tarifas de 17 libras según Wikipedia. Ninguna fuente aporta la nómina.

Flowers añadió otro detalle que tampoco encaja con la leyenda romántica: Bowie, que figuraba como productor, no apareció por el estudio hasta que las bases estaban grabadas. Y sobre la inspiración de la línea fue igual de seco: un compás de do y un compás de fa, dando vueltas. La revista No Treble recoge que la parte se despachó en unos veinte minutos; Mix sitúa el disco entero en poco más de tres semanas de principio a fin.

El resto de la sala

La canción no es solo el bajo, aunque sea lo que se recuerda. Casi todo lo demás salió de decisiones igual de concretas.

  • La batería la toca Ritchie Dharma con escobillas, no con baquetas: Scott ha contado que con baquetas aquello sonaba a marcha militar y sugirió el cambio.
  • El coro femenino lo cantan las Thunderthighs —Dari Lalou, Karen Friedman y Casey Synge—, colocadas alrededor de un solo micrófono U67.
  • El solo de saxo barítono del final lo toca Ronnie Ross, que años antes había dado clases de saxofón a un Bowie niño.
  • La guitarra acústica es de Mick Ronson, que además coproduce y arregla.

La mezcla también tuvo su método. Scott la hizo por trozos, mezclando cada sección por separado a una cinta de dos pistas y empalmando después los fragmentos de cinta de un cuarto de pulgada. Y lo hizo solo: ha contado que no tenía ni ayudante en la sala.

Lo que la radio quiso quitar

La canción salió como single en enero de 1973, compartiendo cara A con «Perfect Day». RCA repartió entre las emisoras una versión retocada: se suprimió la alusión sexual explícita de una de las estrofas y se sustituyó por una fórmula neutra la expresión racial con la que la letra presenta al coro. Buena parte de las emisoras siguió pinchando la versión original de todos modos, y en el Reino Unido la alusión sexual pasó los filtros sin que nadie la parara.

Funcionó. Llegó al puesto 16 del Billboard Hot 100 a principios de 1973 y al 10 en la lista británica, donde entró el 12 de mayo de 1973 y estuvo nueve semanas. Fue el mayor éxito comercial de Reed.

Walk on the Wild Side:Grabada en agosto de 1972 en Trident Studios · producida por David Bowie y Mick Ronson · publicada como single en enero de 1973 · nº 16 en el Billboard Hot 100 y nº 10 en el Reino Unido

Herbie Flowers murió en septiembre de 2024, a los 86 años. Había tocado con media discografía británica de los setenta y había estado en Blue Mink, en T. Rex y en Sky. En los titulares de su muerte, casi sin excepción, aparecía una sola canción: esta. Con la anécdota de la doble tarifa incluida, que es exactamente lo que él llevaba años intentando desmentir.

Preguntas frecuentes

¿Es verdad que el bajista cobró el doble por grabar dos bajos?
Depende de a quién se pregunte. La versión más difundida, recogida en Wikipedia, dice que Herbie Flowers cobró dos tarifas de 17 libras, una por cada parte. Una entrevista de 2005 citada por Ultimate Classic Rock habla de unas 30 libras, el doble de lo habitual. Y el propio Flowers dijo a Guitar World que fueron 12 libras por toda la sesión y que grabó el segundo bajo porque quería probar otra cosa, no por dinero. No hay ninguna nómina publicada que cierre la cuestión.
¿Cómo está hecha la línea de bajo?
Son dos instrumentos tocados por la misma persona en pistas distintas: un contrabajo abajo y un bajo eléctrico Fender una décima por encima, con los deslizamientos ajustados para que casaran. El ingeniero Ken Scott grabó el contrabajo con un Neumann KM 56 envuelto en gomaespuma y metido en el puente del instrumento.
¿Quiénes son las personas de las que habla la letra?
Gente real del entorno de Andy Warhol. Reed contó que la canción se escribió para un musical basado en la novela de Nelson Algren «A Walk on the Wild Side» (1956); cuando el proyecto se canceló, sustituyó a los personajes del libro por conocidos de la Factory: Holly Woodlawn, Candy Darling, Joe Dallesandro, Joe Campbell y Jackie Curtis.
¿Quién más tocó en la grabación?
Mick Ronson a la guitarra acústica, además de coproducir con David Bowie; Ritchie Dharma a la batería, tocando con escobillas; Ronnie Ross al saxo barítono en el final, el mismo hombre que había enseñado saxofón a Bowie de niño; y el trío vocal Thunderthighs en los coros.

Dónde conseguirlo

Fuentes

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