Obra musical
Space Oddity
Philips y Mercury Records pusieron «Space Oddity» a la venta en un siete pulgadas el 11 de julio de 1969, y en noviembre la canción abrió el segundo álbum del cantautor inglés David Bowie, titulado también David Bowie. La produjo Gus Dudgeon en los estudios Trident de Londres y cuenta la historia de un astronauta inventado, el comandante Tom.
Una carrera que no arrancaba
Detrás quedaba una sucesión de sencillos fallidos y un primer álbum homónimo de aire music hall que Deram Records publicó en 1967 sin que nadie reparara demasiado en él. El fracaso comercial precipitó la salida de Bowie del sello en mayo de 1968 y dejó su discografía en blanco durante dos años. Para presentarlo a un público más amplio, su nuevo mánager, Kenneth Pitt, autorizó el rodaje de una película promocional, Love You till Tuesday, que no se estrenó hasta 1984 y que marcó el final de su tutela sobre el músico.
A finales de 1968 Bowie empezaba a sentirse ajeno a su propia carrera. Pitt, consciente de que aquel filme no tenía público asegurado y de que no incluiría material nuevo, le pidió una canción que demostrara su notable capacidad de invención. La respuesta fue «Space Oddity».
Kubrick, la Tierra vista desde el Apolo 8 y una ruptura
El título y el asunto de la canción vienen en parte de 2001: una odisea del espacio, la película de Stanley Kubrick estrenada en mayo de 1968. Bowie contó que fue a verla completamente colocado y que le trastornó, sobre todo el pasaje del viaje. Contribuyeron otros episodios de aquellos meses: la fotografía del amanecer terrestre tomada por el Apolo 8, que vio en enero de 1969, y su ruptura con la bailarina Hermione Farthingale en febrero. Él mismo dijo después que fue ella quien le enseñó a escribir para alguien concreto y sobre alguien concreto. El biógrafo Marc Spitz sostiene que la soledad y el desconsuelo posteriores a esa separación son el origen de la canción. En lo musical, la pieza se apartaba del music hall del disco anterior para irse al folk psicodélico de inspiración Bee Gees, y era una de las composiciones más complicadas que Bowie había escrito hasta entonces.
Uno de los primeros en escucharla fue Calvin Mark Lee, responsable de A&R de Mercury Records en Londres, que la encontró de otro mundo y vio en ella el billete para que el sello fichara a Bowie. El problema era Lou Reizner, jefe de la compañía, a quien no convencía lo que el músico venía haciendo y que no quería contratarlo. Lee, empeñado en conseguirlo, financió a espaldas de su jefe una sesión de maquetas de la canción; años después le explicaría a Spitz que hubo que hacerlo así, sin que Reizner lo supiera, porque el disco era muy bueno.
Lo que le ocurre al comandante Tom
El personaje es el primero de los famosos de Bowie. El control de tierra le comunica que su nave ha sufrido una avería, pero el mensaje no le llega; él se queda en el espacio, preparándose para morir solo. En 1969 Bowie comparó ese desenlace con el final de la película de Kubrick: al terminar la canción, dijo, el comandante Tom está por completo desprovisto de emoción y no expresa ninguna opinión sobre dónde se encuentra, se está fragmentando, y al final tiene la cabeza deshecha y es todo a la vez.
David Buckley y Peter Doggett han llamado la atención sobre el vocabulario poco corriente del texto: control de tierra en lugar del habitual control de misión, nave espacial en lugar de cohete, encender los motores en lugar de ignición, y una combinación nada militar de grado y nombre de pila para bautizar al protagonista.
Cuatro lecturas de la letra
Los biógrafos no coinciden. Doggett considera que el texto refleja con fidelidad lo que Bowie pensaba y sentía entonces, y escribe que la canción alumbra la manera en que anunciantes y medios pugnan por apropiarse de un hombre solo en el espacio mientras él está desterrado de la Tierra. Chris O'Leary la define como una profecía del año del alunizaje, según la cual el ser humano no está hecho para evolucionar fuera del planeta y el cielo es el límite. En una línea parecida, James E. Perone ve en el comandante Tom a la vez un personaje literal y una metáfora de quienes ignoran cómo es el mundo o no se molestan en averiguarlo. Y en 2004 la crítica feminista estadounidense Camille Paglia leyó la letra como un retrato de la contracultura de los sesenta: mientras el astronauta psicodélico se aleja sin remedio hacia el espacio exterior, escribió, se percibe que aquella contracultura se ha transformado en una desesperanza respecto de la reforma política. La cita original incorporaba unos versos de la canción, que aquí se omiten.
Los Bee Gees y una arquitectura de cinco minutos
Balada de folk psicodélico y folk rock, Jamie Ludwig la describió en VICE como un puente entre el folk y el rock progresivo que desemboca en una forma nueva de exploración del rock espacial. La canción es también la señal del interés reciente de Bowie por lo acústico desde que entró en el trío experimental Feathers. Nicholas Pegg y Doggett emparentan su estilo, su estructura, su letra y su arreglo con «New York Mining Disaster 1941», el sencillo de los Bee Gees de 1967, que comparte con ella acordes menores y estribillo parecidos. John Christopher Hutchinson, «Hutch», el guitarrista que la grabó con Bowie, declaró después que era una canción de tipo Bee Gees, que David lo sabía y lo decía entonces, y que por la forma de cantarla resulta evidente.
Se trata de una de las piezas más complejas que Bowie había escrito. Trazó un guion de cada sección, encadenadas todas hasta el final. O'Leary desglosa lo que cabe en poco más de cinco minutos: una entrada que aparece por fundido, una estrofa solista de doce compases, una secuencia de despegue, una estrofa a dúo, un puente, un descanso de dos compases de guitarra acústica, un solo de guitarra de seis compases, una tercera estrofa, otro puente con su descanso y su solo, y una coda al estilo de «A Day in the Life» que se apaga en fundido. En 2002 Bowie explicó que por entonces le interesaba escribir de un modo que acabara llevándole a hacer alguna especie de musical de rock.
Do mayor y sus desvíos
La tonalidad principal es do mayor, pero la canción se sirve de cambios de acorde y resonancias que ayudan a contar la historia. La introducción alterna un fa mayor séptima con bajo en mi y un mi menor; la primera estrofa va y viene entre do mayor y mi menor. La guitarra armoniza mi y si mientras Bowie sostiene do y si con el Stylophone. En la cuenta atrás previa al despegue suena un re mayor. En la segunda estrofa aparece un mi séptima que contradice el do mayor general y que, según O'Leary, aclara el color de la canción. El puente descansa sobre una progresión descendente de corte folk —si bemol mayor novena, la menor add9, sol mayor add9 y fa—, y para O'Leary ese si bemol mayor novena ratifica la decisión, o la condena, del comandante Tom de quedarse ahí fuera. El descanso de guitarra acústica recorre las notas do, fa, sol, la y la, con las dos últimas subrayadas.
Con una guitarra y un Stylophone
En la maqueta solo se oyen una guitarra acústica y un Stylophone: la primera la tocaba Hutchinson y el segundo, Bowie, que había compuesto la melodía con ese aparato electrónico recién salido al mercado y dirigido sobre todo al público infantil. Cantaban los dos. Ambos grabaron después más maquetas acústicas, entre ellas una interpretación incluida en una cinta promocional preparada para los directivos de Mercury en marzo o abril de 1969. La fuente se interrumpe aquí: anuncia un apartado sobre las maquetas y la primera versión de estudio, pero no llega a contar esta última.
Del quinto puesto británico al primero
El sencillo se publicó a toda prisa para aprovechar el alunizaje del Apolo 11. La crítica lo elogió y la BBC lo utilizó como música de fondo en su cobertura del acontecimiento. Las ventas iniciales fueron flojas, pero la canción no tardó en llegar al número cinco en el Reino Unido y se quedó como el único éxito de listas de Bowie durante los tres años siguientes. Las reediciones de RCA Records le dieron su primer éxito estadounidense en 1972 y su primer número uno británico en 1975. En 1979 grabó una versión acústica nueva. Se rodaron varios vídeos promocionales, entre ellos uno de 1972 filmado por Mick Rock. Fue pieza fija de sus conciertos hasta 1990 y, a partir de ahí, la tocó de forma esporádica hasta 2002. Bowie volvería al personaje del comandante Tom en sencillos posteriores, señaladamente en la continuación «Ashes to Ashes» (1980).
Muchos artistas la han versionado y otros han publicado canciones que aluden al comandante Tom. La versión que el astronauta Chris Hadfield grabó en 2013 tuvo enorme repercusión, y su vídeo fue el primero rodado en el espacio. La canción ha sonado en numerosas películas y series, entre ellas La vida secreta de Walter Mitty (2013). En 2019, Tony Visconti remezcló la grabación original para el cincuenta aniversario, con un vídeo nuevo dirigido por Tim Pope. Con los años ha pasado a considerarse una de las mejores grabaciones de Bowie y sigue entre las más populares, y figura en numerosas listas de lo mejor, incluida la de las 500 canciones que dieron forma al rock del Salón de la Fama del Rock and Roll.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Primera publicación
- 1969
- Grabaciones
- 1
Que significa
No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.
La grabación original
Space Oddity
David Bowie
1969