
Canción
Block Rockin’ Beats
Dónde escucharla
Ficha técnica
- Publicación
- 25 de marzo de 1997
- Duración
- 5:14
La historia
Segundo sencillo y pórtico de Dig Your Own Hole, la pieza que el dúo británico de big beat The Chemical Brothers publicó el 24 de marzo de 1997 se colocó de golpe al frente de las listas británicas y llegó al puesto 40 entre las emisoras alternativas estadounidenses. Le valió además un premio Grammy en la categoría de mejor interpretación instrumental de rock.
Dos montajes y una cara B
Circulan dos versiones distintas de la grabación: la que abre el álbum arranca con una introducción, mientras que la editada en sencillo entra directamente por la línea de bajo. La cara B, «Morning Lemon», puede escucharse también en el segundo disco de la edición limitada de Singles 93-03.
De dónde sale cada sonido
La batería procede de «Changes», de Bernard Purdie. La frase cantada que da nombre al tema está tomada de «Gucci Again», grabación de 1989 del rapero estadounidense Schoolly D; aquí se prescinde de transcribirla. Un crítico al que la fuente no identifica sostuvo además que la pista emplea, sin compensación alguna, la línea de bajo de «Coup», de 23 Skidoo. El riff de bajo inicial recuerda a la entrada de «Let There Be More Light», de Pink Floyd, y el timbre del bajo se muestreó de «The Well's Gone Dry», de The Crusaders. En cuanto a «Morning Lemon», empieza con la voz de un hombre que canta el propio título y termina con un fragmento de Ice Cube procedente de «What They Hittin' Foe?», cuyas palabras —malsonantes— tampoco se recogen.
Recorrido por las listas
El sencillo funcionó a lo grande en Europa, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos. En el Reino Unido entró directamente en el número uno el 30 de marzo de 1997, aguantó allí una semana y bajó al octavo puesto en la siguiente; en el recuento británico de baile se quedó a las puertas, segundo. Otros cuatro mercados lo metieron entre los diez primeros: Islandia (2), Escocia (4), Finlandia (6) e Irlanda (9). Entre los veinte quedó en Suecia (12) y Noruega (13), lo mismo que en el Eurochart Hot 100 Singles, donde marcó el puesto 12 en abril de 1997. Australia y Nueva Zelanda lo dejaron en el 28 y el 29, respectivamente.
Estados Unidos lo acogió en tres recuentos de Billboard: quinto en Bubbling Under Hot 100 Singles, undécimo en Dance Singles Sales y cuadragésimo en la lista de radios alternativas, que la fuente llama Modern Rock Tracks al presentar el tema y Alternative Airplay al detallar sus puestos, sin aclarar si se trata del mismo listado. En Canadá subió al noveno lugar de la tabla Dance/Urban de RPM y al sexto de la de Rock/Alternative. La industria británica le concedió un disco de plata después de venderse 200 000 unidades.
Entre las mejores de su tiempo
Blender la colocó en 2005 en el puesto 346 de una relación de las mejores canciones publicadas desde que naciste. Diez años más tarde, LA Weekly la situó decimocuarta al ordenar las veinte grandes piezas de música de baile de la historia.
Reseñas, de AllMusic al Sunday Mirror
Stephen Thomas Erlewine subrayó en AllMusic la cacofonía de golpes del corte, ese punto donde el hip hop se cruza con el tecno más duro, con su muestra de Schoolly D y un riff de bajo elástico; a su juicio todo sucede a la vez y marca el paso del resto del disco, donde canciones y estilos se funden en un caleidoscopio continuo de sonido. Jack Needham, desde la BBC, lo tuvo por un tema pegadizo hasta lo innegable que además llevó el arte del muestreo a otro nivel, con la batería prestada de Purdie y la voz del rapero estadounidense, y recordó que se ha sugerido que también samplea a Pink Floyd de tapadillo. Larry Flick habló en Billboard de una revelación que abarca todo el género y prometió que, tras una sola escucha, uno canturrea el gancho durante horas, con esa combinación de ritmos ásperos de funk y teclados ácidos que obliga al cuerpo a moverse. Un redactor de Complex atribuyó su condición de himno para el ambiente del breakbeat a la furia combinada del sample vocal, la línea de bajo hipnótica y aquellos tambores enormes.
Sean McCarthy escribió en The Daily Vault que la pieza arranca con un bajo funky y estalla en una explosión de furia sónica apta para salas de baile, y que lo asombroso del corte inicial es la confianza que muestran Simons y Rowlands. David Browne destacó en Entertainment Weekly unos ritmos rotos capaces de quemar la discoteca. El Evening Herald señaló que temas así se apoyan en melodías contagiosas que se quedan grabadas en la cabeza durante mucho tiempo, y Sally Stratton subrayó en Music & Media su ritmo frenético. Music Week le dio cuatro sobre cinco y describió aquel fuerte choque de tecno y hip hop como el momento más directo del dúo. Gerald Martinez, en el New Sunday Times, lo resumió con un adjetivo: atronador. En People se habló de una pista cacofónica y turboalimentada en la que los dos músicos toman mucho de los métodos de producción de cortar y pegar propios del hip hop. David Fricke lo bautizó en Rolling Stone como el «Whole Lotta Love» de las pistas de baile de 1997. Terri Sutton lo llamó incorregible desde Salon.com, por su interacción frenética de guitarra falsa, bajo funky y detonaciones submarinas. Y el Sunday Mirror, en una frase que la traducción de la fuente deja a medias, situó a los reyes del baile detrás de Noel Gallagher con un lío todavía más ruidoso de tambores y guitarras aullantes: esta vez sin voces de famosos, aunque tampoco hacían falta.
Firmas y créditos
De la lista de canciones la fuente solo conserva la autoría: todo lo firman Tom Rowlands y Ed Simons salvo el propio tema titular, acreditado además a Jesse Weaver. Los créditos de personal remiten al libreto de Dig Your Own Hole, pero no llegan a enumerarse.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
Que significa
No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.
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