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Canción

Here Comes the Flood

with segue from Down the Dolce Vita

Peter Gabriel

Dónde escucharla

Ficha técnica

Publicación
25 de febrero de 1977
Duración
5:54

La historia

«Here Comes the Flood» apareció en 1977 en el primer álbum en solitario de Peter Gabriel, el que lleva su propio nombre por título y se identifica como Car. El músico británico la escribió poco después de dejar Genesis y la levantó alrededor de un personaje inventado. Desde entonces la ha ido recuperando lejos de aquel disco: en regrabaciones desnudas, en los escenarios y hasta cantada en alemán.

Cien pasos ladera abajo con los ojos cerrados

El tema pertenece a los meses que siguieron a la salida de Gabriel de Genesis, en 1975. Él lo situaba en una tarde templada de verano, en la ladera que quedaba por encima de su casa de campo. Por entonces se había impuesto un ejercicio curioso: bajar corriendo aquella pendiente cien pasos con los ojos cerrados. En una de esas carreras, según recordó, dio con «un punto de energía en la ladera» y, tras un arranque de meditación, se lanzó cuesta abajo para ponerse a escribir.

Mozo, la onda corta y una inundación de pensamientos

El eje de la canción es Mozo, una figura de ficción que Gabriel modeló con libertad sobre Moisés y sobre el tratado alquímico Aurora consurgens. El músico fue repartiendo por sus discos piezas ligadas a ese personaje hasta llegar a So, en 1986, y las primeras en aludir a él fueron esta y «Down the Dolce Vita». Llegó a plantearse aprovecharla dentro de una ópera rock multimedia construida sobre Mozo, proyecto que nunca cuajó.

El otro detonante fue una afición suya, la radio de onda corta. Gabriel había observado que las señales ganaban fuerza a medida que se iba la luz del día, y relacionaba ese fenómeno con un aumento de la energía psíquica durante la noche. Un sueño le puso delante la escena decisiva: las barreras mentales que protegen los pensamientos de cada cual se disolvían y todo desembocaba en una conciencia colectiva.

Así se lo explicó a la revista Sounds. La letra, dijo allí, habla de una inundación mental en la que el pensamiento ajeno quedaría a la vista de cualquiera por vía telepática; sostenía que las personas extrovertidas tolerarían la situación, mientras que quien quisiera esconder lo que piensa no lograría adaptarse. En 1981 volvió sobre el asunto ante The Bristol Recorder: veía en el texto la idea de la conciencia colectiva, que a su juicio supondría «un avance psicológico» y un «salto evolutivo».

La maqueta que Ezrin se llevó a la cama tarareando

Antes de grabarla, Gabriel la ensayó en alguna ocasión con Anthony Phillips, Mike Rutherford y Phil Collins, los tres antiguos compañeros suyos en Genesis. La primera vez que se vio con el productor Bob Ezrin le puso la maqueta en el salón de la casa de este; a Ezrin le convenció y se acostó tarareando la melodía, y más tarde comentó que no son muchas las canciones que ha escuchado recién salidas de la boca de su autor y son tan buenas como aquella. Rutherford, por su parte, apuntó que lo que acabó en el primer álbum apenas se reconocía frente a lo que ambos habían trabajado en las sesiones iniciales.

De la televisión de 1976 a la voz con piano

La pieza se dejó ver antes de su edición oficial: en el verano de 1976 sonó en Good Afternoon, un programa de Thames Television.

Gabriel nunca quedó conforme con lo hecho en 1977; le parecía una grabación sobreproducida e infiel a su maqueta. En marzo de 1978 la rehízo junto a Robert Fripp para Exposure, el álbum que el guitarrista publicó en 1979. Allí desaparece casi todo lo que sostenía la toma anterior y quedan solo la voz, el piano, un sintetizador a cargo de Brian Eno y los Frippertronics, el sistema que Fripp había ideado con dos magnetófonos de bobina abierta. Para Gabriel, esa lectura se ajustaba mejor a lo que había imaginado desde el principio. En una entrevista publicada en diciembre de 1979 por Sound International dijo que la de Exposure quizá logra «más con menos» y que, aunque la estrofa de la versión del primer álbum le seguía gustando, los estribillos los haría de otra manera; la frase, tal como la transcribe la fuente, está rota y no llega a decirse entera.

Ese mismo año —la fuente no aclara a cuál se refiere— interpretó el tema en un especial de televisión de BBC Two, precedido por un trío coral en el que participaba Kate Bush. Existe además una grabación en alemán, «Jetzt Kommt Die Flut», incluida en el sencillo de doce pulgadas de «Biko»; esa versión la ha cantado en las funciones alemanas y suizas de su I/O The Tour. Gabriel venía llevando la canción a sus giras desde 1977, y en una de ellas —la fuente habla de «esta gira» sin precisar cuál— abría el concierto con una versión recortada y dejaba la completa para más adelante en el repertorio.

En 1990 volvió a grabarla para la recopilación Shaking the Tree: Sixteen Golden Greats. Lo explicó él mismo: aquello le daba otra oportunidad de hacer una versión distinta; de la primera, la del álbum de debut, decía que era algo grandioso con orquesta, con texturas hermosas en la estrofa que le gustaban mucho, aunque el estribillo se le había quedado demasiado grandilocuente; antes había hecho una maqueta con Robert Fripp, y Fripp sacó después una versión más parecida a esa maqueta; ahora buscaba un boceto más sencillo y más emocional, de voz y piano.

Elogios de la prensa y dos nombres para la guitarra solista

Classic Rock Review, sin que conste quién firma la reseña, alabó la instrumentación y la letra y atribuyó a la guitarra solista de Dick Wagner el mérito de convertir el tema en un cierre eficaz para el álbum. Esa atribución no es unánime: Stewart Mason, en AllMusic, habla en cambio de unos solos de Steve Hunter con aire de Steve Hackett. La fuente sostiene las dos versiones sin conciliarlas.

Mason añadía que la letra es la más deprimente y paranoica de un disco por lo demás animado y que anuncia el oscurecimiento de los dos álbumes siguientes; también sostenía que es la única pieza del conjunto que suena abiertamente a Genesis, tanto por esos solos como por el arreglo orquestal. NME, igualmente sin firma, señaló que la canción cerraba el disco por todo lo alto y destacó unas cuerdas sombrías y unas guitarras desgarradas que reforzaban la voz.

Alan Jones escribió en Melody Maker que las guitarras acústicas y la orquestación apuntalaban con acierto la convicción del canto de Gabriel, y que el texto resultaba lo bastante articulado para transmitir esperanza ante un futuro apocalíptico; se añade luego que ese apocalipticismo estaba tratado sin pretensiones y con una contención admirable, aunque la fuente pasa ahí al plural y no queda claro si lo atribuye al crítico o a la revista. Winnipeg Free Press, sin firma, la incluyó entre varias canciones espléndidas con posibilidades de sencillo de éxito. Electronics & Music Maker, también anónima, bromeó con que el tema había sobrevivido a la afición de Ezrin por los efectismos kitsch y los arreglos recargados. Y Uncut, sin firma asimismo, la encontró algo pasada de cocción en su forma de estudio, si bien reconocía que Gabriel supo después integrarla con eficacia en sus conciertos.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Que significa

No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.

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