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Álbum
Empires and Dance
Tercer disco de estudio del conjunto escocés Simple Minds, que Arista Records puso en el mercado el 12 de septiembre de 1980. Nació de lo que la banda había visto viajando por Europa en su gira anterior y de la música de baile y electrónica que oía en las salas nocturnas alemanas. Apenas rozó las listas británicas, aunque la crítica del momento lo recibió con entusiasmo.
Lo que quedó de aquella gira
Antes de encerrarse a grabar, el grupo dejó maquetas de varias piezas nuevas; entre ellas «I Travel» y «Capital City», que ya habían sonado sobre el escenario durante ese viaje. Otra de las canciones, «Room», tuvo una primera versión registrada en diciembre de 1979 para una sesión de John Peel, junto a tres temas procedentes de Real to Real Cacophony. Todo aquel material terminaría publicándose en 2004 dentro de la caja recopilatoria Silver Box.
Discotecas alemanas y postales centroeuropeas
En aquellos años se los asociaba a la escena post-punk británica, en el mismo saco que Joy Division o Echo & the Bunnymen, pero aquí pesan además la música disco y la electrónica de Donna Summer, Kraftwerk y Grace Jones, que habían escuchado en los clubes nocturnos de Alemania. El repertorio alterna cortes de mayor extensión y estructura trabajada, como «Thirty Frames a Second», «This Fear of Gods» y «I Travel», con otros de corte más experimental, entre ellos «Kant-Kino», «Twist/Run/Repulsion» y «Constantinople Line». Jim Kerr escribió los textos desde la mirada de un personaje que atraviesa la Europa central y observa lo que encuentra. Parte de «This Fear of Gods» le vino de un relato de Jorge Luis Borges que acababa de leer, aunque no consta cuál. En «Twist/Run/Repulsion» se oye a Chantalle Jeunet leyendo la traducción francesa del relato de Nikolái Gógol que la fuente titula «Nevsky Prospekt (story)»: el nombre llega deformado, con una coletilla de desambiguación pegada detrás, y así se conserva aquí.
Gales, un estudio móvil y un precio de 3,99 libras
Las sesiones se desarrollaron entre mayo y julio de 1980 en Gales, repartidas entre los Rockfield Studios y la unidad móvil de los Rolling Stones. Al salir a la venta costaba 3,99 libras, equivalentes a unas 17 libras de 2025. Le fue mejor que a su antecesor, Real to Real Cacophony, que no había entrado en ninguna lista, pero tampoco mucho: se quedó en el puesto 41 de la clasificación británica de álbumes. AllMusic atribuye ese resultado sobre todo a la política de Arista, que iba sacando tiradas cortas, cada una de las cuales se agotaba antes de la siguiente, con lo que el disco resultaba difícil de encontrar para quien lo buscaba.
Dos sencillos que no entraron en ninguna lista
El corte inicial, «I Travel», salió como sencillo en octubre de 1980 para hacerlo coincidir con una gira británica, con «New Warm Skin» en la cara B, grabada durante las mismas sesiones del álbum. Aquella primera tirada llevaba además un flexidisco con «Kaleidoscope» y «Film Theme Dub», y hubo también una edición de doce pulgadas que acompañaba «Kaleidoscope» y la versión primitiva de «Film Theme». Nada de eso bastó para colarse en las listas del Reino Unido, aunque el tema prendió en los clubes estadounidenses y en febrero de 1981 apareció en el puesto 80 de la clasificación de música disco de Billboard. Como segundo sencillo se eligió «Celebrate», emparejado con «Changeling», del álbum anterior, pero no llegó a las tiendas hasta que la banda ya había dejado Arista; John Leckie preparó las versiones abreviadas y la extendida de doce pulgadas de la cara A, y tampoco esta entrega vendió lo suficiente para entrar en lista.
El salto a Virgin y dos intentos de rescate
Terminado el contrato, Simple Minds fichó por Virgin Records, donde su suerte comercial cambió por completo. Arista quiso aprovechar el tirón reeditando «I Travel» como sencillo en 1982 y publicando la recopilación Celebration. En 1983 fue Virgin quien volvió a sacar «I Travel» en doce pulgadas, esta vez para acompañar la compra del catálogo que el grupo tenía en Arista. Ninguna de las dos reediciones consiguió entrar en lista.
Aplausos en la prensa musical británica
Ian Cranna le puso un nueve sobre diez en Smash Hits: para él se trataba de una de las bandas jóvenes más dotadas e imaginativas del país, capaz de virar hacia un sonido bailable dominado por los sintetizadores sin perder por el camino ni su instinto melódico ni su carga emocional; el resultado, escribió, combinaba el pulso rítmico de la música disco, la energía de la new wave y unas melodías que se quedan en la cabeza, con destellos líricos de una Europa moderna en apuros, libres de la pose modernista al uso, y un toque de genialidad muy humano en el centro. Paul Morley, en NME, lo describió como un disco raro y perturbador, destacó «I Travel» entre las grandes canciones de disco-rock y calificó «This Fear of Gods» de magnífica y de mejor trabajo del grupo hasta la fecha; concluía que Simple Minds se habían inventado un camino propio, a la vez melodramático y modernista, una especie de música de antorcha nueva y auténtica que le hacía bailar todo lo deprisa que podía. Simon Ludgate, en Record Mirror, lo tuvo por uno de los pocos álbumes clásicos que dio 1980, y la propia NME lo colocó en el puesto 19 de sus mejores discos del año. La excepción fue Robert Christgau, que en The Village Voice lo señaló como el punto más bajo de lo que llamaba el DOR inglés, en su versión más ambiental y enrevesada entre el eurodisco y el rock de vocación artística.
Ecos posteriores
Con los años, Andy Kellman lo definió en AllMusic como un clásico bailable del post-punk. Trouser Press admitió que era un disco desigual, pero también sumamente atmosférico y prometedor, con buenas piezas para la pista y algunas otras de aire casi psicodélico.
John Foxx ha elogiado tanto el álbum como la condición de letrista único de Kerr. En unas declaraciones de las que la fuente no indica ni el medio ni la fecha, contaba que siempre le han gustado los discos completamente desinformados y fuera de sitio, y situaba ahí a Simple Minds: sabían que eran escoceses y trataban de sacudirse esa condición, de ahí el empeño en volverse europeos y sonar oscuros, fríos e industriales, en una confusión geográfica y demográfica que, a su juicio, es capaz de producir discos brillantes. Añadía que los británicos no miran a Europa con el idealismo de los estadounidenses, sino más bien en clave de comedia doméstica a lo Basil Fawlty, y recordaba haber leído a Kerr hablando de la banda Baader-Meinhof y de las Brigadas Rojas, intentando entender ideologías que chocaban entre sí; en términos musicales, sostenía, aquello tenía todo el sentido, porque los mejores grupos convierten sus letras en música, y le irrita profundamente que la gente no se dé cuenta.
Fuera del terreno musical, la novela The Ocean Container, de Patrik Sampler, tomó parte de su imaginería de «Thirty Frames a Second».
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Publicación
- 1 de septiembre de 1980
- Tipo
- Álbum
Dónde escucharlo
Ediciones y tracklist
La edición que consta en el archivo.
- Edición
- Empires and Dance
- Publicación
- 1 de septiembre de 1980
- País
- GB
- Sello
- Arista
- Catálogo
- SPART 1140
Mas de Simple Minds
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