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Portada de Never Mind the Bollocks Here’s the Sex Pistols

Portada: fuente · Cover Art Archive · uso identificativo, derechos del titular original

Álbum

Never Mind the Bollocks Here’s the Sex Pistols

Sex Pistols

Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols —abreviado casi siempre como Never Mind the Bollocks— es el único álbum de estudio que llegó a publicar el grupo punk británico Sex Pistols. Virgin Records lo puso a la venta en el Reino Unido el 28 de octubre de 1977, después de un año largo de escándalos televisivos, censuras y demandas que acompañaron a la banda desde su primer sencillo.

Del escaparate de Sex al contrato con EMI

En julio de 1976 el grupo tenía grabada una maqueta con siete temas, entre ellos el que sería su primer sencillo, y con ella consiguió firmar con EMI. Detrás de la operación estaba su representante, el empresario de la moda Malcom McLaren, que desde su tienda Sex venía apadrinando a otros nombres de la misma escena: The Damned, Buzzcocks, The Clash y la banda de Siouxsie Sioux. El tirón de aquel movimiento facilitó el acuerdo. La banda entró en el estudio en octubre de 1976 para grabar su primer disco y el 26 de noviembre apareció el sencillo «Anarchy in the UK».

Ocho visitantes en el plató de Bill Grundy

El 1 de diciembre de 1976 los Sex Pistols aparecieron en Today, el programa de la BBC que presentaba Bill Grundy. No estaba previsto: Queen tenía que ocupar ese espacio y varios contratiempos les impidieron acudir a última hora, de modo que Grundy tuvo que echar mano de un grupo de punks aún desconocido para rellenar el hueco.

Se presentaron ocho personas: cuatro músicos y cuatro pandilleros del llamado Bromley Contengent, indistinguibles unos de otros por el aspecto. Ese aire amenazante se notó en el estudio antes incluso de que empezara la emisión, y en la entrevista previa el presentador intentó rebajar la tensión bromeando sobre su propia y supuesta borrachera. La banda arrancó soltando la palabra Fuck y tocó «Anarchy in the U.K.». Grundy quedó suspendido del programa y el fenómeno Sex Pistols echó a andar.

Al día siguiente la prensa se ocupó del asunto, y esa cobertura sirvió de promoción para la gira que empezaba el 2 de diciembre. Las censuras cayeron sobre ella desde todos los frentes y solo pudieron cumplirse seis fechas.

Paro, huelgas y odio declarado a Pink Floyd

Tanto el disco como la insolencia del grupo se explican por lo que vivía Inglaterra a mediados de los setenta y por el hartazgo con la música del momento. El país arrastraba una crisis económica que disparó el desempleo y provocó huelgas y protestas. En lo musical, McLaren detestaba el pacifismo y la psicodelia heredados del hippismo y quería devolver al rock su aspereza original; a eso se sumaba su tradición izquierdista. Su antipatía por Pink Floyd era conocida en aquellos días, y los propios músicos del grupo la compartían. Aun así, el espíritu rebelde de los Sex Pistols no era invento del representante: cada uno de ellos lo traía de años antes, aunque fuera McLaren quien bautizara a la banda.

Un título malsonante y dos canciones en el punto de mira

Pocos discos han sido tan escandalosos. La polémica arrancó por el propio título, que incluye la palabra «Bollocks», equivalente vulgar de «cojones» en el inglés británico. Se emprendieron acciones legales para censurar el nombre e impedir que el álbum se exhibiera en las tiendas de discos; la fuente vincula esas acciones con el establecimiento que el dueño de Virgin Records, Richard Branson, tenía en Nottingham, aunque la frase queda sin un antecedente claro que permita saber qué se hizo allí exactamente.

Mucho mayor fue el revuelo que causaron dos letras, la de «God Save the Queen» y la de «Anarchy in the U.K.», y también la portada que Jamie Reid diseñó para el sencillo de la segunda. A ambas se les atribuyó un ataque a la sociedad civil y a la monarquía, y a «God Save the Queen» en particular contra la reina Isabel II. El cantante Johnny Rotten y el guitarrista Steve Jones repitieron que no apuntaban a la reina sino al gobierno británico en su conjunto. La discusión, en cualquier caso, no hizo sino empujar las ventas.

Hubo un tercer caso de escándalo, «Pretty Vacant», que esta vez no venía de lo que decía la letra sino de cómo la decía Rotten: al recalcar de forma exagerada la sílaba final de «vacant» la aproximaba fonéticamente a «cunt», la palabra vulgar inglesa para el sexo femenino. Rotten nunca reconoció que fuera intencionado.

S.P.O.T.S., o cómo vender un disco que nadie exponía

Los comerciantes se negaban a colocar el álbum en sus escaparates por miedo a una demanda del gobierno. La respuesta del grupo fue promocionarlo sobre el escenario, viajando bajo el seudónimo S.P.O.T.S., siglas de Sex Pistols on Tour Secretly.

Conviene señalar dos cosas más sobre el repertorio. Muchas versiones anteriores de estos temas ya habían circulado en el bootleg Spunk, aparecido poco antes que el álbum oficial. Y para este disco se grabaron dos canciones concebidas como ajustes de cuentas: «New York», dirigida contra The New York Dolls, y «EMI», contra el sello que los había fichado y despedido.

Chris Thomas contra la aspereza de manual

El álbum marcó un cambio de rumbo en la producción del punk rock. Chris Thomas trabajó el sonido para aclararlo y añadió guitarras sobre las grabaciones iniciales en lugar de publicar el material en bruto, que era lo habitual en los grupos del género. Parte del propio movimiento no se lo perdonó.

Números uno británicos y un puesto discreto en Billboard

En el Reino Unido el disco alcanzó pronto el primer puesto de la lista de álbumes más vendidos; en la estadounidense de Billboard no pasó del 106. Las encuestas y clasificaciones posteriores lo trataron muy bien: los lectores de la revista Q lo eligieron mejor álbum de la historia en 1998, y en 2000 la propia revista lo situó décimo entre los cien mejores discos británicos de todos los tiempos. El canal VH1 lo colocó decimoséptimo en una lista parecida en 2001. Rolling Stone lo consideró en 1987 el segundo álbum más importante de las dos décadas anteriores, por detrás únicamente de un disco de The Beatles, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band; en 2003 lo dejó en el puesto 41 de sus quinientos mejores álbumes de todos los tiempos. El escritor Robert Dimery lo recogió entre los 1001 discos que hay que escuchar antes de morir. Y en la encuesta de Kerrang! sus lectores lo nombraron mejor álbum de la historia del punk.

La fuente añade, sin citar a nadie en concreto, que la mayoría de críticos y músicos lo tienen por uno de los discos capitales del punk rock. También lo describe como precursor del movimiento y a la vez reconoce que Ramones había publicado el primer disco del género un año antes y que la escena que McLaren apadrinaba ya funcionaba en 1976, de modo que las dos afirmaciones no encajan del todo. Lo que sí sostiene es que el álbum condensó la desesperación de una juventud británica atrapada entre los problemas económicos, el paro y el descontento político.

«Submission», la contratapa y sus variantes

La primera edición británica llevaba once canciones, hasta que el grupo cambió de idea y pidió incorporar «Submission». Virgin ya no podía detener la impresión ni retrasar la salida por razones comerciales, así que resolvió el problema regalando un póster y un sencillo aparte con el tema. La versión de doce canciones se editó después, en noviembre de 1977, y su contratapa circuló con toda clase de erratas: unas nombraban «Submission», otras la omitían, otras incluían «Belsen Was a Gas» —que no pertenece al álbum— y algunas se quedaron directamente en blanco.

Reediciones con material que no es del elepé

La edición de lujo de 2012 acompaña el disco original con maquetas y con las caras B de tres sencillos: «Holidays in the Sun», «Pretty Vacant» y «God Save the Queen». Esas caras B no forman parte del álbum. De las maquetas se ocuparon los productores Dave Goodman y Chris Tomas.

La Super Deluxe Edition de 2017 suma a la versión original y a la de lujo varias grabaciones en directo de 1977: «Anarchy In The UK» y «God Save The Queen» registradas en el Samfundet Club de Noruega, y otra pareja de las mismas dos canciones tomada en el Happy House de Estocolmo. Un último apartado, que ni siquiera llega a titularse, enumera reproducciones del material promocional: una réplica del póster y otra de las pegatinas.

Erratas, huecos y cuentas que no cuadran

El texto de partida arrastra varios defectos que conviene dejar anotados. Anuncia un listado de canciones que nunca llega: no hay ni un solo título numerado del álbum. Atribuye todas las composiciones al grupo en conjunto y sostiene que las letras son todas de Johnny Rotten, para acto seguido excluir dos de ellas —la letra original de «Pretty Vacant» es de Glen Matlock y la de «Seventeen» de Steve Jones—, de manera que ese «todas» no cuadra con las excepciones. Un apartado titulado como si tratara de la grabación contiene únicamente la fecha y el sello de publicación. Las relaciones de las reediciones están cortadas: la de 2017 salta de los números 01 y 09 al 10 y al 18, y la última pasa del 03 al 05, con lo que faltan cortes por medio. El productor aparece con dos grafías, Chris Thomas y Chris Tomas, y el título del disco con otras dos en las reediciones, «Nevermind the Bollocks Here's the Sex Pistols» y «Never Minds the Bollocks». El nombre de la pandilla se escribe Bromley Contengent y el del representante Malcom McLaren; ambas formas se conservan tal como estaban.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Publicación
28 de octubre de 1977
Tipo
Álbum

Dónde escucharlo

Ediciones y tracklist

La edición que consta en el archivo.

Edición
Never Mind the Bollocks Here's the Sex Pistols
Publicación
28 de octubre de 1977
País
GB
Sello
Virgin
Catálogo
V 2086
  1. 1Holidays in the Sun3:22
  2. 2Liar2:41
  3. 3No Feelings2:50
  4. 4God Save the Queen3:19
  5. 5Problems4:10
  6. 6Seventeen2:02
  7. 7Anarchy in the U.K.3:32
  8. 8Bodies3:03
  9. 9Pretty Vacant3:16
  10. 10New York3:05
  11. 11EMI3:10

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