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Álbum
Debut
Primer álbum de estudio de la cantante islandesa Björk, publicado el 5 de julio de 1993 por One Little Indian en el Reino Unido y por Elektra en Estados Unidos. Lo firmó junto al productor Nellee Hooper, coautor de cinco de sus canciones, y en él se alejó del terreno que había pisado con The Sugarcubes para moverse entre el house, el jazz, el trip hop y el techno.
Una mudanza a Londres y un encuentro decisivo
Terminado Stick around for joy (1992) con The Sugarcubes, Björk se puso a preparar el disco que aquí nos ocupa. Conviene advertir que la fuente se contradice: por un lado lo presenta como su primer álbum de estudio y por otro habla de su segundo, el que llegaba tras el largo paréntesis posterior a Björk. Durante todo ese periodo, y hasta que el álbum alcanzó un reconocimiento internacional que ella no esperaba tanto, apenas hubo entrevista en la que cerrase la puerta a una reunión del grupo anterior.
Para preparar las sesiones se instaló en Londres y se metió de lleno en la escena techno y dance del momento con la intención de sacar de ahí sus nuevas canciones. El resultado final se aparta bastante de esos estilos: solo «Big time sensuality» y «Violently happy» tienen toques dance de verdad. Lo que sí trajo aquella inmersión fue el encuentro con Nellee Hooper, excantante de Soul II Soul y figura importante en la trayectoria posterior de Björk. El disco acabó siendo, en lo instrumental, una mezcla de flautas, arpas, pianos y arreglos de cuerda.
Canciones de amor y una versión con arpa
El repertorio combina temas escritos por Björk en solitario con otros firmados a medias con Hooper. Casi todo son canciones de amor, y lo que hay detrás es su novio Dominic Thrupp, el propio Hooper y el amor a la vida misma. Aparece también una versión ajena, «Like someone in love», de Jimmy Van Heusen, en la que participó Corky Hale, arpista legendaria por sus colaboraciones con artistas de renombre como Dean Martin o Frank Sinatra.
Un encargo cinematográfico que acabó dentro
En octubre de 1993 salió el sencillo «Play dead», compuesto con David Arnold y Jah Wobble para la banda sonora de The young americans, película dirigida por Danny Cannon y protagonizada por Harvey Keitel. Al principio no figuraba en el álbum, pero el éxito del sencillo hizo que se incorporase como pista extra en las reediciones siguientes.
Remezclas por encargo y por sugerencia del sello
El tirón del álbum trajo peticiones. La organización Rock Against Racism pidió apoyo a la cantante mediante la cesión de «One Day» para que Andy Weatherall la remezclara. Más tarde llegó otra reelaboración, la de «Venus as a boy», a cargo de Mick Hucknall, cantante de Simply Red, esta vez por indicación de la discográfica. Y hubo un lanzamiento aparte destinado principalmente al público de la música dance, con un rótulo interminable: arrancaba con The best mixes from the álbum Debut y remataba con for all the people who don't buy white-labels. Reunía seis reconstrucciones de piezas del disco firmadas por Underworld, Endorphin, Sabres of Paradise, The Black Dog y Springs Eternal.
Veinte mil copias previstas, cinco millones y pico vendidas
One Little Indian calculaba colocar cerca de 20 000 ejemplares y la cuenta final rondó los 5,4 millones en todo el mundo: una cifra modesta al lado de las megaestrellas legendarias del rock, pero extraordinaria para una artista salida de la escena alternativa. New Musical Express lo nombró álbum del año y en Estados Unidos alcanzó el disco de platino. En listas llegó al puesto 61 del Billboard y al 3 en el Reino Unido. La revista Q lo situó en el número 74 entre los mejores álbumes de todos los tiempos. Wayne Coyne, líder de la conocida banda de rock alternativo The Flaming Lips, lo eligió como su disco preferido en la encuesta que Rolling Stone realizó para determinar los 500 mejores de la historia. Figura además en el libro 1001 discos que hay que escuchar antes de morir, recopilación firmada por varios críticos internacionales en la que también entraron Vespertine y Medúlla.
Entusiasmo británico, reservas al otro lado del Atlántico
La prensa musical del Reino Unido lo recibió con aclamación y destacó tanto la voz de Björk como la amplitud de estilos que había sabido reunir. En Estados Unidos las reacciones fueron más desiguales, y hubo quien echó en falta que el disco no llevara rock. En el balance general predominaron los juicios favorables, centrados en las versiones —«Like someone in love» por delante de todas— y en el nivel que exhibía tratándose de un debut. Entre los reproches sobresale el de Ben Heller en Rolling Stone, que cargó contra la producción de Hooper y sostuvo que había arruinado el talento de la cantante a base de instrumentos electrónicos. Robert Christgau, en su página, también lo despachó negativamente, aunque no dejó dicho por qué.
Las cinco estrellas de Heather Phares en Allmusic
Phares le concedió la máxima puntuación y lo situó por encima de lo grabado con The Sugarcubes. Describió el estilo como elegante y de raíz bailable, con la particularidad de que cada canción se distingue de la anterior: llamó idealista a «One day» y agridulce a «Violently happy»; en «Human behaviour» subrayó una percusión dramática que funciona como escaparate perfecto para una voz de registro alto; calificó de exótica «Aeroplane»; y en «Anchor song» apreció que bastasen la voz sola y unos vientos para dejar retratada esa soledad oceánica. Escribió que «Big time sensuality» irradia energía; de «There's more to life than this», que pone el género dance del revés y le añade una sensación de extrañeza con la voz. Entre las más románticas colocó «Venus as a boy», por sus cuerdas suaves, la letra y la interpretación vocal, y describió «Like someone in love» como una reinvención y una de sus mejores baladas. Matizó que el conjunto es menos artístico que lo hecho con The Sugarcubes, pero valoró el contraste entre los cortes orientados a los clubes y la delicada atmósfera del álbum, al que llamó su trabajo más bello y del que sostuvo que sigue sonando fresco pese al paso del tiempo. Cerró afirmando que el disco no solo anunció el talento remarcable de Björk, sino que sugería que aún tenía más que ofrecer.
Lo que vio Douglas Wolk en Amazon.co.uk
Wolk lo resumió como una operación que lleva la experimentación a la pista de baile y le añade una voz expresiva, y celebró que la distinción entre géneros diera tan buenos resultados, con «Venus as a boy» —reggae erótico de escucha fácil— como caso más claro. Señaló que la cantante venía acompañada del productor Nellee Hooper y describió unas gaitas construidas a partir de ritmos de medianoche y timbres peculiares. De su interpretación dijo que canta como si le rezumara alegría por todos los poros.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Publicación
- 12 de julio de 1993
- Tipo
- Álbum
Dónde escucharlo
Ediciones y tracklist
La edición que consta en el archivo.
- Edición
- Debut
- Publicación
- 1993
- País
- GB
- Catálogo
- TPLP 31 CD
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