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Portada de Random Access Memories

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Álbum

Random Access Memories

Daft Punk

Cuarto y último álbum de estudio del dúo francés Daft Punk, Random Access Memories salió bajo licencia de Daft Life escalonadamente en mayo de 2013: el 17 en Australia, el 20 en el Reino Unido y el 21 en Estados Unidos. Concebido como un homenaje a la música estadounidense de los setenta y los primeros ochenta, y en particular al sonido de Los Ángeles de aquellos años, se convirtió en su trabajo más exitoso y en un pequeño monumento a la grabación en vivo.

Un disco que empezó sin saber qué iba a ser

Las primeras pruebas datan de 2008, cuando el dúo andaba experimentando a la vez que arrancaba el encargo de la banda sonora de Tron: Legacy, y sin una idea clara todavía de qué estructura tendría todo aquello. Bangalter lo describía entonces como un ejercicio de humildad: componer para una película obliga a bajar el ego, y mientras tanto seguían avanzando en música propia.

Pharrell Williams y Nile Rodgers, líder de Chic, fueron dos de los nombres que se sumaron al proyecto desde muy pronto. Williams habló de su participación en un par de entrevistas y situó el arranque de la producción precisamente en 2008; llegó a decir que el disco se publicaría en junio, aunque después se aclaró que no había fecha cerrada. Rodgers, por su parte, contó que se había reunido con los franceses para hablar de una colaboración, y en enero de 2013 escribió en su web una frase que sonaba a cuenta atrás: cuando pusiera un pie en Japón, lo que había hecho con Daft Punk estaría empezando a golpear los tímpanos de la gente.

También en 2012 se supo de otras dos aportaciones. En mayo se anunció que Giorgio Moroder había grabado un monólogo sobre su propia vida en una cabina equipada con micrófonos de los años sesenta, de los setenta y actuales, uno por cada década que repasaba su relato. Y Nathan East, integrante de Fourplay, reveló en una entrevista concedida a Guitar World que había trabajado con el dúo en el nuevo material. La lista final de colaboradores del álbum es larga e incluye, además de Williams, Rodgers y Moroder, a Panda Bear, Chilly Gonzales, DJ Falcon, Julian Casablancas, Todd Edwards y Paul Williams.

Cinco estudios, dos años y medio y un millón de dólares

La grabación se repartió entre cinco casas. En París trabajaron en Gang Recording Studios; en Nueva York, en Electric Lady; y en California pasaron por tres direcciones distintas, Capitol Studios, Conway Recording Studios y Henson Recording Studios. Chris Caswell, el teclista con el que ya habían trabajado en Tron: Legacy, fue la puerta de entrada al circuito de ingenieros y músicos de sesión que acabaría poblando el disco.

A todos ellos les pidieron lo mismo: nada de comprimir la percusión, sino abrirla, tal como sonaba en los años ochenta y noventa, la época que el dúo considera más atractiva. Bangalter matizó que no era una cuestión de incapacidad —podrían haber hecho algo de sonido futurista y disparatado si hubieran querido—, sino de ganas de jugar con el pasado. Los músicos de sesión, señalaron, llegaban entusiasmados tanto por el marco del proyecto como por el prestigio de los estudios donde se les convocaba.

El caso del batería Omar Hakim resume bien el método. Él se ofreció y preguntó por su participación, y se llevó la sorpresa de descubrir que el dúo lo estaba buscando a él; como había hecho programación de batería a lo largo de su carrera, dio por hecho que le pedirían percusión electrónica. Lo que querían era justo lo contrario: grabarle tocando riffs de batería acústica ideados por ellos. En lugar de interpretar canciones enteras, Hakim ejecutaba patrones sueltos durante largos periodos, y de ahí salió una biblioteca de la que el dúo pudo servirse después. Sus indicaciones a los músicos llegaban en forma de partitura y, a veces, tarareadas: para «Giorgio by Moroder», Bangalter le canturreó a Hakim una complicada línea de batería y bajo que este reprodujo y mejoró.

El grueso de las voces se registró en París y las secciones rítmicas en Estados Unidos, y a ese esqueleto se añadieron acompañamientos de todo tipo: un coro, una orquesta de cuerda, un grupo de trompas y varios instrumentos de viento madera. La ambición orquestal alcanzó a casi cada canción del proyecto, pero en el álbum terminado solo unos pocos temas conservan esas grabaciones. Todo aquello costó mucho dinero. Bangalter cifró el gasto por encima del millón de dólares y quitó importancia a la cifra, porque el disco iba precisamente de eso: hubo una época en que quien tenía medios para experimentar experimentaba. Las sesiones las pagó el propio dúo, lo que les dejaba el lujo de poder abandonar el proyecto si les apetecía, y el resultado fue un trabajo del que él mismo decía que contenía canciones que habían pasado por cinco estudios a lo largo de dos años y medio.

Tenedores, goteras y vocoders

La electrónica quedó reducida al mínimo: cajas de ritmos que aparecen solo en dos cortes, un gran sintetizador modular Modcan construido a medida que el dúo tocaba en directo, y vocoders de época. Para los efectos de sonido contaron con especialistas de Warner Bros. Bangalter puso un par de ejemplos: el rumor de un restaurante lleno se consiguió colocando micrófonos delante de los tenedores de un grupo de personas, y el goteo de agua que se oye en «Motherboard», el décimo tema, se registró en un plató.

Preguntado por cuál de los dos ponía las voces robóticas, Bangalter respondió que daba igual. La mayor parte de las pistas de vocoder salieron de su estudio privado de París, y el procesado posterior corrió a cargo de Mick Guzauski en Capitol. Moroder calculó que el dúo tardaba una semana larga en dar con el sonido de vocoder adecuado y algunos días más en grabar las letras.

Cintas Ampex y Pro Tools a la vez

Aunque desconfiaban de los preajustes y los parámetros de las herramientas digitales, a los que atribuían un efecto inhibidor sobre la creatividad y la innovación, reconocieron que el disco habría sido imposible sin ninguna tecnología informática. La solución fue grabarlo todo por duplicado, en bobinas Ampex y en pistas de Pro Tools: Daft Punk y Guzauski escuchaban después cada toma en sus dos versiones, la analógica y la digital, y elegían la que preferían. Luego el dúo editaba los elementos en Pro Tools de un modo parecido a como venía trabajando con muestras.

En la nómina instrumental hay más nombres. Greg Leisz se ocupó de la guitarra pedal steel, un instrumento que Daft Punk intentó usar en un punto intermedio entre lo electrónico y lo acústico. El percusionista Quinn declaró que había tocado en el disco cada tambor que posee. Y en una entrevista de noviembre de 2012 para la revista Guitar World, Nathan East, de Fourplay, mencionó su contribución al proyecto. Completan la relación de músicos de sesión John «J.R.» Robinson, Thomas Bloch, Paul Jackson, Jr., James Genus y el propio Chris Caswell.

De Columbia a la filtración

En enero de 2013 fue Guy-Manuel de Homem-Christo quien reveló que estaban a punto de firmar con Sony Music a través de Columbia Records y que el disco llegaría esa misma primavera. El 28 de febrero llegó la confirmación oficial, en la web del dúo y en su página de Facebook, mediante una imagen de sus cascos con el logotipo de Columbia en la esquina derecha. A partir de ahí, la promoción tomó la forma de carteles, anuncios de televisión y series creadas para internet.

Ninguna de esas maniobras evitó lo inevitable: el 13 de mayo de 2013, ocho días antes de la salida oficial, el álbum apareció filtrado en internet. La respuesta del grupo tardó dos horas: habilitó la escucha gratuita en la iTunes Store.

Grammys, ventas y dos reediciones

En la primera mitad de 2013 vendió 614.000 copias en Estados Unidos, donde fue el décimo álbum más vendido de ese periodo. La quincuagésima sexta edición de los Grammy lo convirtió en el gran triunfador: se llevó los premios al álbum del año, al mejor álbum de dance/electrónica y a la mejor ingeniería de grabación no clásica, mientras que «Get Lucky» sumaba los de grabación del año y mejor interpretación vocal de pop de dúo o grupo. Las críticas, además, fueron positivas.

El disco ha seguido dando ediciones nuevas mucho después. El 22 de febrero de 2023 el dúo anunció una versión por el décimo aniversario, que apareció en Spotify el 11 de mayo de ese mismo año. Y el 17 de noviembre de 2023 llegó el anuncio de una edición de Random Access Memories sin nada de percusión.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Publicación
17 de mayo de 2013
Tipo
Álbum

Dónde escucharlo

Ediciones y tracklist

La edición que consta en el archivo.

Edición
Random Access Memories
Publicación
17 de mayo de 2013
País
AU
Catálogo
88883716862
  1. 1Give Life Back to Music4:34
  2. 2The Game of Love5:21
  3. 3Giorgio by Moroder9:04
  4. 4Within3:48
  5. 5Instant Crush5:37
  6. 6Lose Yourself to Dance5:53
  7. 7Touch8:18
  8. 8Get Lucky6:09
  9. 9Beyond4:50
  10. 10Motherboard5:41
  11. 11Fragments of Time4:39
  12. 12Doin’ It Right4:11
  13. 13Contact6:21

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