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Álbum
25
Cuatro años después de 21 (2011), Adele publicó el 20 de noviembre de 2015 su tercer álbum de estudio con XL y Columbia. Lo tituló 25 porque reflejaba su vida y su ánimo a esa edad, y lo describió como un «álbum de reconciliación». Vendió 3,38 millones de copias en su primera semana estadounidense, una cifra sin precedentes en aquel mercado desde 1991.
La cantante que estuvo a punto de retirarse
Con 21 convertido en el disco más vendido de 2011 y 2012 y más de treinta millones de copias colocadas en el mundo, a su autora le entró el miedo lógico: que lo siguiente no estuviera a la altura. Llegó a plantearse abandonar la industria y cerrar la carrera de buena manera, con la sospecha de que «quizás a todos les gusta lo que han escuchado de mí». Cuando los medios la interpelaron a comienzos de 2012 sobre un tercer trabajo, rebajó el asunto: se estaba tomando un descanso, necesitaba vivir un poco más para tener algo que contar y calculaba que pasarían como mínimo dos años respecto a 21. En octubre de aquel año nació Angelo, su primer hijo, y con él llegó el impulso para volver a grabar: quería enseñarle en qué consistía su oficio. Antes de empezar tomó una decisión de partida —ni repetir 21 ni entregar otro álbum de desamor— y se concedió un año sabático dedicado a la crianza.
En las entrevistas explicó después de qué hablaba el resultado: del anhelo de la persona que había sido, de su nostalgia, de la melancolía que produce el paso del tiempo, de la maternidad y del arrepentimiento, según contó a Rolling Stone.
Un tuit de cumpleaños y unos correos filtrados
En mayo de 2014, al cumplir veintiséis años, la cantante se despidió públicamente de la edad anterior en un mensaje de Twitter. Como sus dos discos previos, 19 y 21, llevaban por título los años que tenía al componerlos y grabarlos, medios, periodistas y aficionados «creyeron ver una alusión al posible título de su» siguiente entrega, y se dio por hecho que saldría antes de que acabara aquel año. A primeros de octubre de 2014, sin embargo, XL Recordings desmintió por nota de prensa cualquier publicación inminente: alegó que sacarlo en 2014 perjudicaría las ventas. La filtración de correos internos de Sony en 2015 dejó claro que el álbum sí había estado programado para los últimos meses de 2014.
Reuniones en Los Ángeles y un bloqueo que no se iba
La confirmación oficial de que había arrancado la escritura llegó el 10 de febrero de 2013, entre bastidores, en los Premios Grammy. Adele explicó que aprovechaba su estancia en Los Ángeles por los Globos de Oro para reunirse con productores y que seguiría con ellos hasta la gala de los Óscar. Uno de esos encuentros fue con Paul Epworth, coautor y productor de varios cortes de 21, «Rolling in the Deep» incluido.
Las sesiones iniciales fracasaron una detrás de otra por culpa del bloqueo del escritor, y la grabación se fue reprogramando sin parar. Volvió al estudio cuando el niño tenía dieciocho meses, y esa etapa le sugirió un disco entero sobre la maternidad; descartó la idea al concluir que resultaba «muy aburrido». Describió la composición como un proceso muy arduo, larguísimo, sin fecha visible de conclusión ni de venta. En aquellos primeros intentos se quedó sin ideas y llegó a creer que había perdido la capacidad de escribir canciones; fue su equipo el que la empujó a volver a la mesa de dibujo y seguir probando.
«Remedy» y el varapalo de Rick Rubin
Ya en 2013 retomó las grabaciones: contactó con el productor de Kid Harpoon y con su estudio, pero de allí no salió nada aprovechable. «No sé por qué no estaba lista, no pude acceder a mí misma», resumió. Meses después viajó a Nueva York para trabajar con Ryan Tedder, que en 21 había coescrito y producido «Turning Tables» y «Rumour Has It»; tampoco cuajaron aquellas sesiones. De ellas rescató, eso sí, «Remedy», un tema compuesto a medias con él que habla de su mejor amigo, sus abuelos, su novio y su hijo. La canción la entusiasmó: era la música que quería hacer y le devolvió «confianza».
Con un puñado de temas ya registrados con otros productores, se los puso a Rick Rubin. El veredicto fue demoledor: los encontró «carentes de profundidad» y la animó a escribir material nuevo.
Seis meses para terminar «Hello»
El bloqueo no se rompió hasta que apareció Greg Kurstin. La escritura «había sido bastante lenta», reconoció la intérprete, y a partir de aquella reunión llegó «un gran avance». Con Kurstin firmó «Hello»: él la produjo y se ocupó de la guitarra, el piano y los teclados, mientras que ella figura en los créditos como batería de la pista. Ni siquiera esa canción salió deprisa. Escribieron la primera estrofa y ahí se quedó todo; medio año más tarde Adele volvió a llamarlo para rematar la segunda parte, cuando el productor ya daba por hecho que no tendría más noticias suyas. En total, seis meses de trabajo.
De 21 repitieron Epworth y Tedder. Se incorporaron por primera vez a su órbita Tobias Jesso Jr., Danger Mouse, Samuel Dixon, The Smeezingtons, Max Martin, Shellback y el propio Kurstin. El material que Adele consiguió escribir a partir del avance de 2013 acabó siendo 25, en el que siguió trabajando hasta 2015.
Un récord semanal que venía de 1991
La crítica lo recibió con reseñas mayoritariamente positivas, centradas casi siempre en su interpretación vocal. Comercialmente entró en el primer puesto de más de veinte listas y pulverizó marcas de primera semana en varios países, el Reino Unido y Estados Unidos entre ellos: allí despachó 3,38 millones de ejemplares en los días posteriores a su salida, la cifra más alta jamás registrada en una sola semana desde que Nielsen SoundScan empezó a contabilizar las compras de música en 1991. Cerró 2015 como el álbum más vendido del planeta, con 17,4 millones de unidades, y desde entonces ha alcanzado los 22 millones. Varios periodistas señalaron el impacto que tuvo en la industria: animó al público a volver a comprar discos en formato físico en lugar de descargarlos o escucharlos en streaming.
Cuatro sencillos, dos ceremonias y una gira de 190 millones
La promoción se apoyó en «When We Were Young», «Water Under the Bridge», «Send My Love (To Your New Lover)» y, abriendo camino, «Hello», que se hizo número uno internacional y se convirtió en el sencillo digital más vendido en Estados Unidos, con más de un millón de copias en una semana desde su lanzamiento. En 2016 la 36.ª edición de los Brit Awards le dio cuatro galardones, uno de ellos el de ‹álbum británico del año›; en 2017, la 59.ª de los Premios Grammy le entregó cinco, incluido el de álbum del año. La gira mundial Adele Live 2016 arrancó el 29 de febrero de ese año y no terminó hasta el 30 de junio de 2017: batió récords de asistencia en medio mundo y recaudó más de 190 millones de dólares.
Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.
- Publicación
- 20 de noviembre de 2015
- Tipo
- Álbum
Dónde escucharlo
Ediciones y tracklist
La edición que consta en el archivo.
- Edición
- 25
- Publicación
- 20 de noviembre de 2015
- País
- AI
- Sello
- XL Recordings
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