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Portada de Like a Prayer

Canción

Keep It Together

Madonna

Dónde escucharla

Ficha técnica

Publicación
20 de marzo de 1989
Duración
5:03

La historia

Sexto y último sencillo de Like a Prayer (1989), «Keep It Together» nació del vínculo de Madonna con su familia, a la que echaba mucho en falta tras una racha de golpes personales y profesionales: las malas críticas de sus últimas películas y la separación del actor Sean Penn. La escribieron y produjeron la cantante y Stephen Bray, y fue la última vez que ambos trabajaron juntos.

Fechas y territorios de una edición irregular

Sire y Warner Bros. Records la pusieron a la venta el 30 de enero de 1990, pero solo en los Estados Unidos, Canadá y Japón; en este último país figuró como quinto sencillo, porque el anterior, «Dear Jessie», no había llegado a esos mercados. En Australia salió en marzo de aquel año en un doble cara A compartido con «Vogue», el tema de la banda sonora I'm Breathless.

Funk de los setenta con la sombra de Sly Stone

Es una pieza de tempo medio adscrita al pop y al funk, con marcas del R&B de los años setenta. Stephen Thomas Erlewine, de AllMusic, la describió como deep funk; el escritor Frank Lloyd la sintió más bien como un «himno soul de principios de los setenta», y Alex Henderson, de Black Radio Exclusive, no se alejó demasiado al llamarla un número bailable de R&B y pop de la misma cuerda que «Into the Groove» (1985) y «Causing a Commotion» (1987). Otros la vieron de otro modo: para la revista Music & Media era una canción dance «modesta», mientras que Chris Gerard, en Metro Weekly, la tuvo por dance pop «sincero».

El homenaje a Sly & the Family Stone es explícito, y en particular a «Family Affair» (1971). Abundan las armonías y hay un groove clásico con préstamos del go-go, subgénero del funk. Además, con ella asoma por primera vez de veras en Like a Prayer el sonido de discoteca de 1983, el año del primer álbum de la cantante.

A lo largo del tema la voz dispone de «mucho espacio para respirar» gracias a unos «amplios» arreglos de sintetizador. Arranca con un slap de bajo, al que se añaden bajos secuenciados de sintetizador y un wah-wah, también de sintetizador, que remite otra vez a Sly & the Family Stone y a «Family Affair». El estribillo entero va con voces multipista, y hacia el desenlace hay una mezcla «efectiva» en la que la percusión empieza a apagarse. Michael Schuh, de la revista alemana en línea laut.de, apuntó que ese funk final la convertía en una secuela de «Express Yoruself» —la fuente escribe así, deformado, el título de «Express Yourself»— con Prince a la guitarra. En cambio, Rikky Rooksby, en The Complete Guide to the Music of Madonna (2004), opinó que la canción habría ganado grabada con batería en directo y conga.

Buenas reseñas y un récord arrebatado a Aretha Franklin

Críticos y periodistas la recibieron con elogios: aplaudieron su naturaleza funk, su sonido «alegre» y su letra, y señalaron los parecidos con la música de Sly & the Family Stone y con «We Are Family» (1979), el tema del grupo femenino Sister Sledge.

Comercialmente encabezó la lista australiana junto con «Vogue» y llegó al octavo puesto tanto en la RPM Top 100 Singles canadiense como en la Billboard Hot 100 estadounidense. Ese octavo puesto tuvo su premio estadístico: Madonna dejó atrás la marca de Aretha Franklin y pasó a ser la artista femenina con más sencillos colocados entre los diez primeros. También coronó los recuentos Dance Club Songs y Dance Singles Sales, y la Recording Industry Association of America le dio el disco de oro por medio millón de copias vendidas en el país.

El número que cerraba el Blond Ambition

La cantante la interpretó en 1990 en el Blond Ambition World Tour, su tercera gira, donde era la última del repertorio. La actuación arrancaba con una introducción tomada de «Family Affair», el tema de Sly & the Family Stone, y para la escenografía se partió de La naranja mecánica (1971), la película de Stanley Kubrick. Madonna y sus bailarines iban vestidos enteramente de negro y ejecutaban una coreografía con sillas parecida a la de Liza Minnelli en Cabaret (1972).

Un disco más oscuro

Madonna tenía claro que el álbum debía sonar distinto, y para conseguirlo enseñó un lado «más oscuro y espiritual» y empezó a tratar asuntos que hasta entonces se había reservado y que jamás había expuesto ante el público con esa franqueza: la relación conflictiva con Penn, la muerte de su madre, el trato con su familia y su fe en Dios. Explicó que antes había escrito canciones donde se revelaba a sí misma, pero le parecieron demasiado honestas o demasiado espantosas y prefirió no grabarlas; ahora, en cambio, le parecía el momento oportuno, porque era lo que le salía de dentro.

Cuatro canciones con Stephen Bray

Para el disco contó con Patrick Leonard y Stephen Bray, sus colaboradores creativos habituales, con quienes ya había trabajado en True Blue y en la banda sonora de Who's That Girl. El método con Bray estaba rodado: él ponía la melodía de un verso o del estribillo, ella escribía la letra, entre los dos añadían después el puente y ella daba los últimos retoques. De aquellas sesiones salieron cuatro temas —«Express Yourself», «Keep It Together», «Love Attack» y «First Is a Kiss»—, aunque los dos últimos se quedaron fuera del álbum por no encajar en el ambiente «confesional» del resto y porque la cantante no los sentía entonces lo bastante «reales».

Bajo aquel sonido «alegre», la letra hurgaba en la tirantez que existía entre Madonna y sus hermanos, con quienes llevaba mucho tiempo manteniendo una relación «tumultuosa». Según el biógrafo Christopher Andersen, la mayor tensión familiar venía de su propia fama y de su «deseo de ser especial», sumados a su «insistencia por revelar secretos familiares para consumo público». Bray lo dijo a su manera: ella intentaba sacar a la luz algunas de las complicaciones que traían la familia y el éxito.

La grabación, como la del resto del disco, se hizo entre septiembre de 1988 y enero de 1989 en los estudios Johnny Yuma de Burbank (California). Produjeron Madonna y Bray; Bill Bottrell se ocupó de la ingeniería y la mezcla en Smoke Tree, estudios de Chatsworth, y Bob Ludwig del masterizado en Masterdisk (Nueva York). Paul Zollo entrevistó a la cantante en 1989 y allí contó que la guitarra de este tema la había tocado Prince, sin que su nombre apareciera en los créditos del álbum. A Bray le entusiasmaba trabajar con los sonidos de guitarra del músico, que además tocó ese instrumento en «Like a Prayer» y en «Act of Contrition» e hizo un dúo con Madonna en «Love Song».

Una oda a los lazos de sangre

El texto se ha leído como una oda a los valores familiares y a la solidaridad entre parientes: habla de lo que importa la familia y de no renegar del origen. En él la cantante celebra a sus hermanos y reivindica esos vínculos; tiende una rama de olivo a su padre y a los hermanos de los que se había distanciado, y sostiene que los lazos de sangre pesan más que cualquier circunstancia. Preguntada al respecto, Madonna contestó que la familia lo es todo y va por delante de todo, y que no ha resultado ser lo que ella esperaba, aunque nunca nada lo es; la fuente no recoge, sin embargo, cuál fue la pregunta. El narrador de la canción rompe con los suyos y huye a la gran ciudad, donde las cosas no le salen bien, y acaba comprendiendo el valor de su familia y que el hogar es el lugar donde debería estar el corazón. En el puente afirma que no cambiaría aquello por ninguna otra oportunidad, lo que deja claro que crecer en unos suburbios de clase media no pudo ser siempre tan horrible. Rooksby señaló que la canción «hace literal» el tópico de los «hermanos y hermanas» tan presente en el soul.

Datos verificados en Wikipedia. El texto es de la redacción de JAUMAS.

Que significa

No existe una explicacion publica concluyente. Ni sus autores la han explicado ni hay una lectura critica establecida, y JAUMAS no inventa el significado de una cancion.

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